Propuestas para dinamizar las estructuras de crecimiento.
Se ha abierto un intenso e interesante debate en el espacio alternativo sobre cual debería ser el camino que han seguir las acampadas instaladas en las plazas de España, cual es su misión, a que aspiraran y cuál es su fin último, algo que presuponemos, está todavía por definir. El debate y la opinión crítica es necesaria, y más desde lo ocurrido ayer, martes 24 de mayo, en Acampada Murcia.
Durante la mañana del martes 24 de mayo, un grupo de entre 50 y 80 ‘indignados’ irrumpió en las instalaciones de 7RM, entrando en ellas sin permiso con el fin de interrumpir su labor y leer un comunicado de denuncia contra la televisión pública murciana. Dicha acción provocó la primera muestra de debilidad del heterogéneo abanico de personas que forman parte de Acampada Murcia. La acción no estaba aprobada por la asamblea y en un primer momento, un comunicado de Acampada Murcia se desligaba de ésta afirmando “que Acampada Murcia sólo lleva a cabo acciones, manifestaciones y movilizaciones aprobadas en asamblea”. La misma noche del 24 en la asamblea diaria ocurrió, según mi modesto entender, un hecho grave, la comisión de Comunicación se retractó, afirmando que la acción en 7RM sí pertenecía a la acampada, para posteriormente pedir disculpas por la falta de coordinación en la transmisión de información entre la comisión de Acción y la Asamblea. Este hecho ha provocado el desconcierto y el desencanto entre algunas personas que apoyan y siguen Acampada Murcia.
Como decía, lo grave ya no es si la acción ha sido o no pertinente, ni siquiera si era el momento más adecuado, sino la falta de democracia y de transparencia de que se ha hecho gala durante toda la jornada. Nosotros, los que nos alzamos el 15 de mayo, pedimos aquel día una democracia real y participativa y más transparente; y sin embargo uno de los pulmones de esta revolución, Acampada Murcia, actúa de la misma manera que habría hecho un partido político al uso: cierre de filas, control de la información y arenga a las masas. Algo está fallando y posiblemente también esté fallando en otros lugares, por tanto animo a una reflexión pausada que nos permita profundizar en torno a cual debería ser nuestro papel y sobre como llevarlo a cabo.
Desde mi punto de vista, aún no existen asambleas como tales, más bien nos encontramos en un periodo constituyente de estas mismas, por lo tanto, todos los esfuerzos deben ir encaminados a la creación de una estructura sólida de decisión y de participación antes de cualquier otra acción. Solamente desde una estructura participativa, transparente y de democracia real podremos proponer a la sociedad estos principios. Una vez terminado este periodo constituyente los actores del mismo deben dimitir y la asamblea debe decidir unos nuevos actores. Si no se hace así se corre el riesgo de que ciertas personas, aún teniendo buena voluntad, se sientan imprescindibles, monopolicen las estructuras de poder del movimiento y caiga el desanimo en el resto. Que no suceda esto en Acampada Murcia está en nuestras manos.
Riesgos fundamentales que deberíamos evitar:
El fracaso. Tenemos ante nosotros una responsabilidad enorme. Un fracaso condenaría a la sociedad durante décadas al estigma de algo que una vez se intentó y no funcionó. No podernos permitirnos el lujo de fallar, en nada, por nada, para nada.
El fascismo o cualquier vertiente del autoritarismo. Hay que recordar que el fascismo nació de movimientos sociales y de trabajadores. No es difícil desviarse y hay que ser fiel, por encima de cualquier otra consideración, a los principios de democracia real y transparencia de las acciones que se vienen desarrollando por toda España desde el 15M,. No podemos permitirnos que lo que hoy ha ocurrido en Acampada Murcia se convierta en norma. La línea es más delgada de lo que parece y con la acción sobre 7RM se ha cruzado en cierta manera.
La falta de participación: Todo el mundo puede participar donde quiera, cuando quiera y como quiera. Es fundamental. Las comisiones de debate de expertos y profesionales pueden constituir un error de base. No se trata de hacer el mejor programa político de la historia, porque tampoco hace falta en estos momentos. Ahora mismo lo que hace falta es que todo el mundo se sienta parte íntegra y partícipe del movimiento.
Para reconducir la situación, mi propuesta que comparto como documento de trabajo a debatir y ampliar, es que se parta de un programa político que debe ser votado en asamblea. Este programa político debe hacer las veces de ideario o resumen de principios que por el momento deberían bastar. No somos un partido político para mandar leyes al parlamento, desde el principio, somos un movimiento cívico con una serie de exigencias que no nos toca a nosotros concretar, no hemos sido elegidos por nadie para ello, no tenemos legitimidad ninguna para hacerlo, más allá de nuestras ganas por construir un mundo más justo y las horas de nuestras vidas que estamos invirtiendo en configurar y mantener Acampada Murcia. Los partidos políticos son los que han de reinventarse bajo nuestra presión, nada más.
El consenso de mínimos que circula actualmente por la red debería bastar y me parece adecuado, lo reproduzco aquí:
Reforma de la Ley Electoral. El sistema actual fomenta el bipartidismo y la alternancia en el poder mediante un reparto no proporcional de éste. Demandamos una ley electoral que garantice la equidad del voto, independientemente de la opción política y región en la cual se vote.
Democracia participativa. La democracia no debe consistir en conceder autoridad plena durante una legislatura. Los ciudadanos deben poder tomar parte en la toma de decisiones que afecten de manera trascendente a su futuro.
Intolerancia frente a la corrupción y transparencia gubernamental. Afirmamos que la corrupción ejercida por los miembros de los partidos políticos alcanza un nivel intolerable. Por ello demandamos una mayor transparencia en los partidos y las instituciones públicas, así como garantías de una separación fundamental entre los poderes del Estado.
Una vez que tengamos bien definidos los principios en los que se basa este movimiento social, hay que marcarse unos cuantos objetivos alcanzables, e ir actualizándolos según las necesidades y en función de como vayamos evolucionando. Mi propuesta es la siguiente:
Mantener la integridad del campamento, es el pulmón del movimiento.
Informar a la ciudadanía de los principios del movimiento, promocionando la participación y su integración en el mismo.
Llevar los principios del movimiento a los barrios y pedanías, promocionando la constitución de nuevas asambleas vecinales y de barrio.
Coordinarse con las asambleas de otras ciudades y realidades, incluyendo y sobre todo las de otros países. Unos principios comunes son fundamentales.
Estos objetivos deberán también ser votados en asamblea. Todas las acciones del movimiento deberán ir encaminadas a la consecución de los objetivos. No somos ningún sindicato para defender los derechos laborales de nadie, no hemos sido elegidos en ningún momento para ello. Los sindicatos están obligados a refundarse bajo nuestra presión, nada más.
La estructura en comisiones con cargos rotatorios es una buena idea de estructura para las cuestiones organizativas. Las comisiones deberían tener un responsable (rotatorio) y ser abiertas a la participación de cualquier persona. La información de como participar debe estar disponible y ser distribuida por todos los medios a nuestro alcance.
No debe haber portavoces del movimiento, solamente personas que comunican lo decidido en asamblea. Cualquier comentario o decisión de personas que no se haya votado en asamblea se tomará como hecha a título personal y si afecta al movimiento será desautorizada. No podemos permitir que ciertas personas controlen el devenir del movimiento saltándose la legitimidad de la asamblea. Todo comunicado del movimiento será votado en asamblea.
En cuanto a la comisión de debate, no creo que deba haber solamente una, más bien deberían haber varias mesas de debate según temáticas. En estas mesas de debate temáticas podrán participar cualquier persona que tenga interés. Su organización es interna y los participantes decidirán si precisan o no la asistencia de expertos o profesionales. Se debe hacer un esfuerzo por parte de la comisión de acción para promover la participación en las mesas de debate a asociaciones y movimientos sociales, los cuáles llevan mucho tiempo trabajando y con ideas y proyectos geniales.
Las asambleas son organismos de decisión fundamentalmente. Durante la semana las asambleas pueden ser informativas, votación de comunicados y seguir utilizando el micro abierto para que la gente pueda compartir su indignación. La asamblea del sábado por la tarde debería ser la de tomar decisiones, es cuando más gente hay. Se lee el punto de día y se lanza la propuesta, se deja un tiempo para que los asistentes puedan aportar su opinión sobre la decisión que hay que tomar respecto al punto del día y se vota. A continuación el siguiente punto del día y así. El domingo se debería volver a las asambleas informativas y de comunicados.
En cuanto a como comportarse en las asambleas, todos se sientan con los demás menos el que va a hablar y los técnicos de sonido. Todos forman parte de la asamblea y todos a la misma altura, independientemente de las responsabilidades que se tenga. Así es que todos nos sentamos con todos.
Para finalizar me gustaría que se comprendiera que este movimiento, bajo mi humilde punto de vista, no es el movimiento. Somos o deberíamos ser como alguien dijo un lobby ciudadano. No debemos aspirar a nada más porque sería una gran equivocación. Quizás de este movimiento surjan otras estructuras, partidos, sindicatos, asociaciones; pero el movimiento debe seguir siendo la plataforma donde los ciudadanos se sientan integrados y partícipes, un lugar donde poder canalizar su indignación.
Sin líderes, sin símbolos, sin banderas.
"La revolución debe realizarse en los hombres antes de realizarse en las cosas."
Pedro Luis López Sánchez – Twitter @estrateglobal