"En efecto. Vivimos una crisis del sistema donde todo está interconectado. La crisis es financiera, económica, climática, alimentaria, migratoria. Una crisis que toca la gestión mundial, porque no hay ninguna institución mundial que goce de real credibilidad. El G20 no es más legítimo que el G8. Y las Naciones Unidas no logran jugar el rol previsto por su Carta.

Es verdad que esta crisis es el producto del avance de la desregulación, pero está también ligada al mismo sistema. El mensaje del FSM deberá ser aún más claro que cuando nació hace 10 años. Subrayar la necesidad de la globalización de la resistencia y de las alternativas para proponer un sistema alternativo al sistema capitalista patriarcal globalizado.

Los que se reúnen en Davos siguen por el momento con la capacidad de lanzar ofensivas contra los “de abajo”. Estos, están poco a poco superando su fragmentación –aunque con dificultades- para progresar en la dirección de ofrecer una alternativa global que es más que necesaria. Y pienso que la solución no pasa por reformar el actual sistema sino claramente contra éste."

Eric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Foro Social Mundial (FSM)

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martes, 21 de enero de 2014

Ante el inmovilismo, debatamos y construyamos


"Siendo la lucha institucional absolutamente necesaria es al mismo tiempo absolutamente insuficiente"
Rosa Luxemburgo



Pasado el shock de la presentación de la candidatura Podemos por parte de su cabeza más visible, Pablo Iglesias, y pasados también esos momentos de reacciones airadas, incomprensiones y acusaciones de “dividir a la izquierda” por parte de aquellos que piensan que la única izquierda posible y verdadera es la suya; me gustaría compartir algunas reflexiones que considero importantes dirigidas sobre todo a aquellos con los que comparto trinchera.

No, no me encuentro cómodo con una candidatura populista y entiendo las críticas a las formas. Siempre he defendido, y defenderé, que la construcción de una alternativa política y de sociedad debe salir de las clases populares, auto-organizándose; y estoy convencido de que sin una movilización social organizada y sostenida en el tiempo será imposible dar la vuelta a la correlación de fuerzas existente entre los de abajo y el poder financiero internacional y nacional. Ahora, nunca he renunciado a usar las elecciones como un movimiento táctico que permitiese dar saltos en la movilización, tener voces que hagan oír en los parlamentos el clamor de la calle, y contar con personas decentes que amenacen con tirar un zapato a un banquero por sinvergüenza y ladrón. De hecho encuentro este debate de si lo primero las luchas y después las elecciones o viceversa absurdo e insulso, son procesos que se retroalimentan, herramientas de lucha que deben ser usadas inteligentemente.

No, tampoco me encuentro cómodo habiendo llevado este proceso tan discretamente. Aún así lo que no voy a permitir es que algunos se dediquen a acusarnos de falta de democracia con las bases. Por lo que a mi respecta conozco de la existencia de esta posibilidad desde primeros de diciembre; de hecho el 14 de diciembre teníamos prevista una reunión en el colectivo para debatir lo que entonces era una posibilidad todavía muy indefinida, reunión que tristemente tuvo que ser suspendida por las detenciones que hubo en Murcia coincidiendo con la visita de Rajoy. Finalmente pudimos debatir una semana antes de que se tomara una decisión en base a un documento de propuesta. Se llevó la propuesta tan discretamente para evitar filtraciones que pudieran romper el proceso, pero se debatió en las bases y se tomó una decisión en función de lo debatido.

La pregunta es, ¿se podría haber hecho de otra forma? Y la respuesta es imposible, de hecho hasta última hora se estuvo presionando enormemente a algunos de los firmantes del manifiesto para que no lo hicieran. Trabajamos con realidades, no con deseos, y la realidad es que un proceso de estas características que se hubiera llevado públicamente hubiera quedado en nada.

Por último, no, no me encuentro cómodo con algunos compañeros de viaje. Como he dicho antes no me gustan los populismos y me gustaría que los dirigentes surgieran de la propia movilización, sostenidos por personas, por brazos; y no por ilusiones o espejismos. Tampoco dudo de que las intenciones de algunos de estos compañeros de viaje no corresponden con las mías, y estoy convencido de que este proceso no estará exento de desencuentros, tensiones y muchos, muchos debates. Aún así yo particularmente asumo estos riegos, carencias y debilidades por las potencialidades que tiene la candidatura (que no es tal hasta que en los comités de apoyo que se formen se vote la lista definitiva).

Y llegamos al por qué, ¿por qué asumir estos riesgos con una candidatura así?

Tras seis años de movilizaciones y de esfuerzos en la calle se nos presentaba un escenario exasperante. La propuesta de IU de aunar esfuerzos, llamada SUMA, se topó de lleno con el debate de las listas, que el aparato de IU ya estaba pactando con sus socios tradicionales en otra mesa de negociación. De esta forma se venían abajo las esperanzas de una apertura de IU hacía unas primarias contando con otras organizaciones de la izquierda transformadora y los movimientos sociales, lo que permitiría un comienzo de construcción de una nueva herramienta política. De hecho este inmovilismo no es de extrañar, ya dijo Cayo Lara en su momento que “IU es la Syriza española, no hay que buscarla fuera”. Se nos presentaba un escenario que se encaminaba irremediablemente hacía el mal menor de la conquista de un máximo del 15% de los votos por parte de IU y una reedición del gobierno andaluz en otras comunidades y a nivel estatal.

Ante esta situación, tácticamente es inútil una simple agrupación de siglas a la izquierda de IU para intentar montar un referente alternativo. Nunca experimentos de este tipo han pasado de la anécdota, ni que decir llegar a las mayorías sociales. La realidad es la que es y es tozuda. Y se nos presentó la oportunidad. Con una cara como la de Pablo Iglesias podríamos llegar con otro mensaje a las mayorías sociales, serviría de referente para movilizar y permitirnos construir en barrios y en pueblos (al menos en teoría) y rompería de una vez este inmovilismo del aparato de IU cambiando la correlación de fuerzas al interno de la propia IU. Las potencialidades son evidentes, de hecho el debate en la izquierda sobre que herramienta construir, que métodos y con que objetivos ya se ha abierto, lo que nos lleva irremediablemente al debate y crítica del gobierno andaluz y sus recortes de “rostro humano”, debate que considero fundamental para poder seguir avanzando en la construcción de una herramienta política y social emancipadora.

Otro debate abierto y muy interesante es el de la conveniencia o no de las primarias abiertas en un movimiento político que pretende transformar la sociedad, cambiar el sentido común de la misma. He de decir que estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto por el diputado de Izquierda Unida Alberto Garzón en su artículo “Democracia y primarias abiertas”. Es el propio movimiento político transformador el que debe elegir sus dirigentes, ya que estos tienen la misión de combatir la ideología dominante. No tendría sentido que elijan a estos dirigentes personas que comparten la ideología imperante en una sociedad que se quiere transformar. Aún así las primarias es una herramienta más a usar inteligentemente. Plantear las primarias abiertas en unos comités de apoyo en los que se puede integrar quien quiera tiene un gran poder movilizador en unas elecciones en las que se asumen pocos riesgos, las europeas. Aún así yo soy particularmente de la idea que en las primarias deben participar solamente las personas que activamente sostienen los comités de apoyo, trabajan por la candidatura y construyen el programa político. Insisto, la prioridad, al menos para mí, es la construcción de los comités de apoyo y que estos se hagan dueños del proceso abierto con Podemos lo antes posible.

También estoy esperando y deseando abrir debates sobre el programa, las medidas, la salida o no del euro, qué tipo de democracia queremos, que tipo de gobiernos, …, con los compañeros del resto del movimiento, independientemente de si finalmente se converge o no.

Hechas estas aclaraciones quisiera hacer una última reflexión. Me podré y nos podremos equivocar en la valoración de los riesgos y de las potencialidades de un proceso así, pero tampoco voy a permitir que se ponga en duda nuestra honestidad y lealtad al movimiento. Nuestra intención es llegar a las mayorías sociales y construir un referente que sea una herramienta de todos, con vocación de mayoría. No buscamos protagonismos y ofrecemos este trabajo a todos aquellos que lo quieran compartir, como siempre hemos hecho. Ojalá cuando se constituyan los comités de apoyo seamos una pequeña minoría, ¡ojalá!. Somos personas que estamos volcados en la lucha y la transformación social, dedicamos mucho tiempo a formarnos, compartir e intervenir; siempre de forma unitaria. Sabemos que somos minoría, pero ante el inmovilismo de unos también sabemos tener iniciativa, y creo que no se nos puede criticar por ello dadas las circunstancias.

Ante el inmovilismo, debatamos y construyamos.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

domingo, 15 de septiembre de 2013

La represión del Estado y el fascismo responden a los mismos intereses

El 15 de mayo de 2013 fueron detenidos «Los 5 de Barcelona» /1, cinco jóvenes anarquistas acusados de incurrir en los delitos de pertenencia a grupo terrorista, enaltecimiento del terrorismo, captación y adoctrinamiento y depósito de sustancias explosivas.

Los hechos a los que responden tales acusaciones son: la supuesta participación de estos cinco jóvenes anarquistas en páginas de Facebook (Bandera Negra y Front Solidari de Barcelona, entre otras) que la fiscalía y los cuerpos de policía autonómica consideran "bandas terroristas" – pese a no poder demostrarse su actividad fuera de las redes –; su asistencia a manifestaciones en las que se han producido incidentes y la difusión de opiniones "que han tenido como fin el de difundir el ideario subversivo, para incitar y/o cometer hechos delictivos contra el Estado y los intereses capitalistas" (Auto judicial del 17/5/2013 /2). Si, han leído bien, acusados de incitar a cometer hechos delictivos contra !¿los intereses capitalistas?!.

Material incautado a los anarquistas detenidos en diversas partes de Catalunya.

Por otra parte la fiscalía considera que el material incautado en sus hogares refuerza estas acusaciones: banderas y camisetas con iconografía anarquista, libros de filosofía libertaria, gasolina en el garaje, tornillos de diversas clases, tracas valencianas y cohetes cuya comercialización es legal. No me cabe la menor duda que para la fiscalía lo más peligroso de lo incautado fueron los libros de filosofía anarquista, esa misma fiscalía que no duda en presionar a un juez para sacar a Blesa de la cárcel.

El juez Pedraz, en su auto, les impuso prisión preventiva que actualmente cumplen en distintos centros penitenciarios de la provincia de Madrid y Ávila, lejos de sus familiares y amigos, bajo el régimen de aislamiento FIES de tercer grado. A día de hoy llevan más de cien días en prisión.

Hay que recordar también el caso de Alfonso Fernández, Alfon, comunista y miembro de Bukaneros, que fue detenido en la pasada huelga general del 14-N cuando se dirigía con su novia a un piquete informativo, acusado de portar una bolsa con material explosivo (bolsa que la policía no ha podido demostrar que fuera de Alfon), y al cual se le decretó prisión preventiva por “alarma social” (precepto que estaba en las leyes franquistas, desaparecido en la actual Ley de Enjuiciamiento Criminal) bajo el régimen de aislamiento FIES de quinto grado, reservado a internos vinculados a la delincuencia internacional o a condenados por terrorismo islamista. Finalmente fue puesto en libertad a espera de juicio tras pasar 56 días en la cárcel de Soto del Real y gracias en parte a la presión popular.


Nótese que en ambos casos no se ha cometido ningún delito contra nada ni nadie, sino que se han detenido preventivamente a personas acusadas de algo tan difuso como “terrorismo” con la aparente intención de poder así decretar prisiones preventivas. Este tipo de actuación de la judicatura española recuerda al objetivo de los penalistas nacional-socialistas, que pasaba del principio de legalidad que rige un Estado de derecho en donde cualquier delito debe estar recogido en una ley, lo que da garantías al acusado frente a la arbitrariedad del poder; a un principio de seguridad de la comunidad, en donde no solo hay que actuar punitivamente ante la actuación de un delito, sino preventivamente, lo que da al juez una amplia libertad de interpretación lo que hace de él un instrumento político del régimen.

Por otra parte, los once detenidos por el asalto fascista a la delegación de la Generalitat de Catalunya en Madrid el día de la Diada, tras pasar 72 horas incomunicados, fueron trasladados a Madrid donde fueron puestos a disposición del juez instructor de la Audencia Nacional, y tras pasar declaración fueron puestos en libertad acusados de los cargos de lesiones, atentado y amenazas (la acusación de terrorismo ya no aparece). Recordemos que los ultras asaltaron la delegación de la Generalitat, agredieron físicamente a las personas que se encontraban en aquel momento celebrando un acto por el día de la Diada, entre otros al diputado de CiU Josep Sánchez Llibre; y finalmente rociaron a los allí presentes con gas pimienta, lo que produjo que varias personas tuvieran que ser atendidas, entre ellas una niña de tan solo 5 años.


Pareciera que para la justicia española, si eres anarquista o comunista, basta hacer comentarios en las redes sociales contra “intereses capitalistas” o dirigirte a un piquete informativo para que seas acusado de terrorismo y encerrarte preventivamente en regímenes de aislamiento penitenciario. En cambio, si eres un fascista con antecedentes penales, que asalta la delegación de una Comunidad Autónoma, agredes a un diputado y rocías el lugar con gas pimienta provocando varios heridos; eres tan solo un gamberro al cuál no es necesario aplicar ninguna medida preventiva, tan solo no acercarte a menos de 100 metros de dicha delegación.

Para entender por qué ocurre esto hay que seguir profundizando en lo que significa la (anti)ideología fascista. Del 20 al 25 de agosto se celebró la IV Universidad de Verano de Izquierda Anticapitalista en La Granja, Segovia, unos días de encuentro y debate de la izquierda alternativa y anticapitalista. El lugar y la celebración de dicho encuentro parece ser que no gustó a todo el mundo. El diputado del PP por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, días después de la clausura de la Universidad escribió un vomitivo artículo anticomunista en un periódico local segoviano en contra de ésta /3. 
 
El anticomunismo es parte fundamental de la (anti)ideología fascista. En Grecia empiezan a ponerlo en práctica; el viernes 13 de septiembre conocimos que ocho jóvenes comunistas militantes del KKE griego fuero ingresados en un hospital de Atenas tras la brutal agresión con palos y porras metálicas de miembros de Amanecer Dorado, organización neonazi.

No es nuevo, junto a los judíos, los primeros represaliados tras el ascenso del nazismo y el fascismo en Europa previo a la II Guerra Mundial fueron socialistas, comunistas y anarquistas de todo tipo que fueron encerrados también en los campos de concentración nazis. No había banqueros y grandes empresarios en los campos de concentración pese a atravesar una de las crisis económicas mundiales más virulentas; estos financiaban el fascismo, se enriquecían con el negocio de la guerra usando mano de obra esclava judía y de todo tipo, y robaban a los represaliados.

La bandera Republicana está expuesta permanentemente en lo que fue el campo de concentración de Mauthausen.

Esta conexión entre fascismo y poder económico no nos es extraña. Recientemente hemos conocido que el recién nombrado director general de El Corte Inglés, Dimas Rodrigo Gimeno Álvarez, formó parte de las candidaturas de Falange Española Independiente en las elecciones generales de 1996 y 2000. El broker español Martín-Artajo, acusado de haber ocultado un agujero de 6.000 millones de dólares en el banco JP Morgan Chase, es sobrino-nieto de Alberto Martín-Artajo, ministro de Asuntos Exteriores desde 1945 a 1957 en el régimen franquista. Rodolfo Martín Villa, Gobernador Civil de Barcelona durante la dictadura de Franco, es consejero del banco malo SAREB. Y así podríamos seguir encontrando numerosos ejemplos en los consejos de administración de las empresas del IBEX 35 ya que, como afirma Juan Torres López, es «la oligarquía económica que sostuvo al franquismo el poder real en España» /4.

En definitiva, la represión del Estado y el fascismo responden a los mismos intereses, frenar cualquier intento de cambio social que represente una amenaza a los privilegios de las clases dominantes, banqueros y grandes empresarios.

Nuestras madres, padres, abuelos y abuelas, aquellas que perdieron la batalla contra el fascismo en la España del '36, cantaban aquello de «nuestros hijos nacerán con el puño levantado» /5. Sepan que somos las hijas y nietos de aquellos, que estamos con el puño en alto y caminamos con el convencimiento que «más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor» /6.

¡No pasarán!

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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5/ Anda jaleo, jaleo - La plaza de mi pueblo, http://www.youtube.com/watch?v=ihWL-cX7ZFM

6/ Último discurso del presidente chileno Salvador Allende realizado desde el Palacio de la Moneda.

viernes, 9 de agosto de 2013

Sociología, un peso muerto

No salgo de mi asombro, este Estado está lleno de aspirantes a Gramscis. Un sencillo artículo de Pablo Iglesias /1, que calificaría de aportación sociológica mas que marxista, ha provocado una serie de artículos en respuesta (por ejemplo el de Nega /2) que, más que un intercambio de razonamientos para dar salida a esta situación de reflujo en la que nos encontramos, parece una competición a ver quién tiene la mejor caracterización de que es la clase obrera; competición que tiene más de egolatría que de reflexión colectiva con vistas de transformación social.


Que si la clase obrera son “los de abajo”, que si la clase obrera son los padres, que si la clase obrera son los reyes magos, ¡ya está bien! Haceos a la idea, la clase obrera no existe, al menos no objetivamente. Lo único objetivo es la lucha de clases, lucha de clases que viene dada porque hay una minoría que ostenta la propiedad sobre los medios de producción y la controla en beneficio fundamentalmente propio, y una mayoría, que son los expropiados, que no tienen en su poder dichos medios para su subsistencia y necesitan vender su fuerza de trabajo para vivir, lo que provoca grandes desigualdades y la acumulación de riqueza en unas pocas manos. Ahora, para que esta mayoría se constituya en clase para sí, homogénea y organizada, va un recorrido muy largo.

La clase obrera es una construcción histórica provocada por la lucha de clases, construcción que en ciertos momentos históricos se verifica su existencia, en otros se desdibuja, es derrotada, desaparece, vuelve a aparecer divida en diferentes clases que podrían converger, etc. Es una realidad subjetiva, no viene dada, se construye en base a la concienciación sobre la lucha de clases; construcción que se ve avivada cuando esta lucha de clases se muestra sin caretas, en las crisis de hegemonía de una clase sobre el resto.

Intentar representar la clase obrera como una construcción en base solamente a causas objetivas es absurdo. Porque podríamos decir, la clase obrera son todos aquellos que cobran un salario, o todos aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir y no tienen control sobre el trabajo que desempeñan, un trabajo enajenado o alineado. Hay una escena en la película Novecento de Bernardo Bertolucci que nos saca del error de un razonamiento así. Cuando Olmo, campesino, vuelve de la guerra y conoce a Attila, el administrador contratado por el patrón, en una discusión sobre el reparto de riqueza, Attila le dice a Olmo «soy un soldado como tú […] trabajaremos juntos, yo te comprendo», sin embargo tanto Olmo como el resto de campesinas de la escena comprenden que no son la misma cosa, Attila no es clase obrera por mucho que cobre un salario. Porque la clase obrera es una construcción subjetiva, de conciencia del rol que se desempeña dentro de la lucha de clases, no solamente objetiva.


El debate no debería ser quién o no es clase obrera, sino en base a qué sectores construir dicha clase. Porque no nos engañemos, la clase obrera no se construye sola ni espontáneamente, tampoco es homogénea (al menos inicialmente) ni todos los sectores productivos y/o precarios van al unísono, hay unos sectores más avanzados y otros que van más a la zaga, incluso habrá algunos sectores que deriven a posiciones más conservadoras o reaccionarias. La tarea principal es por lo tanto organizar, homogeneizar esta fuerza, prepararla, hacerla avanzar. En palabras del propio Gramsci:

«[...] Pero la observación más importante que se puede hacer a propósito de todo análisis concreto de la correlación de fuerzas es que estos análisis no pueden ni deben ser fines en sí mismos (a menos que no se escriba un capítulo de historia del pasado) sino que sólo adquieren significado si sirven para justificar una actividad práctica, una iniciativa de voluntad. Muestran cuáles son los puntos de menor resistencia donde puede aplicarse con mayor fruto la fuerza de voluntad; sugieren las operaciones tácticas inmediatas; indican cómo se puede plantear mejor una campaña de agitación política, qué lenguaje entenderán mejor las multitudes, etc. El elemento decisivo de toda situación es la fuerza permanentemente organizada y dispuesta desde hace tiempo que se puede hacer avanzar cuando se considera que una situación es favorable (y sólo es favorable en la medida que esta fuerza existe y está llena de ardor combativo); por esto la tarea esencial es la de procurar sistemática y pacientemente formar, desarrollar, hacer cada vez más homogénea, más compacta y mas consciente de sí misma esta fuerza. [...]» /3
Una de las aportaciones más adecuadas a este debate ha sido la de la Coordinadora de Informática de CGT /4. Elaboraron una estrategia sindical para hacer crecer la conciencia de clase en el sector, un sector, como ellos muy bien destacan, con un profundo elitismo de clase; la han aplicado durante algunos años y han obtenido grandes resultados (grandes resultados en comparación al panorama general). Y ahora justamente dicen: esto nos ha funcionado a nosotros, ¿por qué no seguimos con esta línea en otros sectores? Estando en general de acuerdo con la estrategia sindical de organización desde la base independientemente del centro de trabajo al que se pertenezca, habría que preguntarse si efectivamente el sector informático es un sector clave que arrastre a otros sectores y si la estrategia utilizada es exportable teniendo en cuenta que los informáticos cuentan con la ventaja de ser de los pocos profesionales difícilmente sustituibles masivamente y en un periodo corto de tiempo, evitando así amenazas de despidos masivos ante convocatorias de huelga. También habría que cuestionar si la clase obrera debe ser organizada a partir de la realidad de los centros de trabajo, centros de trabajo que en su mayoría cuentan con pocos trabajadores (en el 2010 aproximadamente el 95% de las empresas contaban con menos de 10 trabajadores /5), y teniendo en cuenta también que existen experiencias fuera de los centros de trabajo que están funcionando, como la PAH. Este debería ser el debate; como llegar, que lenguaje usar, donde, a quienes, por donde empezar, …


Pero sin duda lo más preocupante es la falta de compromiso militante, este tic tan característico de la actual hegemonía individualista neoliberal de llevar la conciencia de clase desde la independencia y la autonomía, “desde afuera” no solamente de la propia lucha económica, incluso "desde afuera" del propio movimiento social obrero. Como decía, este Estado parece estar lleno de aspirantes a Gramscis con ciertos toques de egolatría. Déjenme aclararles algo, Gramsci siempre partió su reflexión teórica desde la más activa militancia política, desde dentro del movimiento social de la clase trabajadora y sus organizaciones; para analizar, una vez en la cárcel, la derrota que supuso el ascenso del fascismo y a partir de ahí concluir como se debería recomponer el partido y por ende la clase obrera.

El debate teórico es necesario, pero igual de necesario es la militancia política en el interior del movimiento social obrero organizado. Estas reflexiones teóricas, si se tienen al externo de las organizaciones a través de las cuales se debe construir y homogeneizar la clase trabajadora («el partido en el gran sentido histórico de esta palabra» /6), se quedan en simples postulados sociológicos. Y la sociología, como la indiferencia, es un peso muerto para la tarea revolucionaria.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ ¿Quiénes son los de abajo?, Pablo Iglesias, Público, http://blogs.publico.es/pablo-iglesias/291/quienes-son-los-de-abajo/

2/ La clase obrera hoy: canis e informáticos (Respuesta a Pablo Iglesias), Nega, Kaosenlared, http://www.kaosenlared.net/colaboradores/item/63046-la-clase-obrera-hoy-canis-e-inform%C3%A1ticos-respuesta-a-pablo-iglesias.html

3/ Extracto de “Análisis de las situaciones. Correlaciones de fuerzas”, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

4/ Quienes trabajamos en informática somos clase obrera. Aportación al debate abierto por Nega y Pablo Iglesias, Coordinadora de Informática de CGT, http://www.cgtinformatica.org/content/quienes-trabajamos-en-inform%C3%A1tica-somos-clase-obrera-aportaci%C3%B3n-al-debate-abierto-por-nega-y

5/ Demografía armonizada de empresas, Instituto Nacional de Estadística, año 2010, http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft37%2Fp204&file=inebase&L=0

6/ En una ocasión, el poeta amigo de Marx, Ferdinand Freiligrath (1810 - 1876), le hizo un reproche sobre la estrechez partidaria de una organización política puntual de Inglaterra. En una carta del 29/2/1860, Marx le responde: «Yo siempre he entendido por partido, el partido en el gran sentido histórico de esta palabra».

domingo, 7 de julio de 2013

La necesidad de la movilización social y de un proyecto político de ruptura

Últimamente se han acelerado los procesos de convergencia que llaman a la unidad de la izquierda, fruto quizá de la necesidad de victorias más allá de las pequeñas victorias parciales de por ejemplo la PAH, y fruto quizá, porque no decirlo, de la urgencia de conformar un proyecto político de cara a ofrecer una alternativa al régimen surgido del “consenso” del '78 que se descompone a marchas forzadas.

Pactos de la Moncloa


Habría primero que analizar que significó el pacto del '78. El pacto del '78 fue una reforma del régimen franquista por arriba en aras de darle un aspecto más democrático que permitiera la entrada de España en la OTAN y en una incipiente Unión Europea, y que no cambiase el status quo existente, es decir, que se mantuvieran intactos los privilegios de la oligarquía que controlaba la colonia española en la época franquista. Sí, la II República Española fue ocupada militarmente por el ejército que vino del sur, y es que este país tiene todas las características de un país colonizado.

Una casta política corrupta que como prioridad tiene la defensa y el mantenimiento de los privilegios de la oligarquía financiera y empresarial de este país y extranjera, unos sindicatos oficialistas tomados por el poder neoliberal dedicados a pactar continuamente el retroceso en derechos de los trabajadores, una burguesía más corrupta y desvergonzada si cabe que se dedica a parasitar al Estado que tanto critica; gasto innecesario en grandes infraestructuras cuyos únicos beneficiados son las grandes empresas adjudicatarias (aeropuertos sin aviones, trenes sin pasajeros, autovías sin coches), servicios públicos en un proceso acelerado de descomposición y liquidación a través de privatizaciones generalizadas, industria vendida y deslocalizada, ruina agraria con la tierra concentrada en menos manos que en la España del '36, un paro insufrible, y un monocultivo particular, el ladrillo, que tuvo una fuerte inversión nacional y extranjera lo cual alimentó la burbuja que terminó por explotar, inversores que exigen ahora su devolución con intereses poniendo al Estado y a todos los trabajadores de este país como garantes de ese pago a través de la reforma del artículo 135 de la Constitución Española. En resumidas cuentas, la Monarquía Ladrillera de España.

Aeropuerto de Castellón


Los mecanismos de control también cambiaron como en un país colonizado, de la tutela y amenaza continúa del ejército en el régimen franquista se pasó al control mediante la corrupción y la deuda en el régimen “juancarlista”, añadiendo el uso de la represión de la policía y la seguridad privada en caso de que a alguno se le ocurriera levantar la voz denunciando el robo a base de preferentes y demás estafas, bajada de sueldos generalizadas a través de sucesivas reformas laborales o subida de impuestos (en su mayor parte indirectos) que repercuten sobre todo en las clases trabajadoras.

Estando en estas condiciones, algunos solamente ven urgencia en la conformación de un frente electoral que logre apartar a los gobiernos actuales en el Estado y las Comunidades Autónomas, como si un simple cambio de caras sin un programa real de ruptura y sin una fuerte movilización social y política que lo apoye pudiera revertir esta situación. Seamos serios, o se pagan deudas, deudas privadas sobre todo de bancos (e indirectamente de grandes empresas, las realmente beneficiadas de la contención de la prima de riesgo) que fueron estatizadas a base de millonarios rescates y cuyos intereses se comen actualmente un tercio de los Presupuestos Generales del Estado; o se pagan médicos, profesores, seguros sociales y pensiones.

Se hace necesario la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía y de la banca, y sobre todo auditar públicamente la deuda y proceder al repudio y el impago de la parte que se considere ilegítima. Esto es ya en sí una ruptura no solo con el régimen “juancarlista” autóctono, sino con el capital internacional, el cuál ha demostrado sobradamente a lo largo de la historia cual es su reacción ante este tipo de políticas alternativas:
  • España 1936 - 1939: El Frente Popular gana las elecciones el 16 de febrero de 1936. Entre otras reformas, procede a la reforma agraria en un país en donde la tierra estaba la mayor parte concentrada en las manos de grandes terratenientes y de la Iglesia. Ese mismo año se produce un golpe de Estado que desemboca en una guerra civil en donde la II República se ve sola sin el apoyo de las naciones occidentales y con el resultado sobradamente conocido.
  • Chile 1970 - 1973: Salvador Allende llega al poder tras unas reñidas elecciones en 1970 apoyado por la Unidad Popular. Empezó a llevar a cabo una serie de reformas para mejorar las condiciones de vida del pueblo chileno; estatización de los sectores clave de la economía, nacionalización del cobre y aceleración de la reforma agraria. En 1972 da un discurso en la ONU denunciando las prácticas mafiosas de las grandes compañías transnacionales. En 1973 se produce un golpe de Estado con Pinochet a la cabeza, financiado por EEUU en el marco de la operación Condor, que acabó con el gobierno y la vida de Allende.
  • Burkina Faso 1983 – 1987: Thomas Sankara toma el poder a través de un golpe de Estado en 1983. A pesar de ser un militar que tomó el poder a través de un golpe de Estado, siempre puso por delante el bienestar de la población de Burkina Faso. Nacionalizó tierras, estatizó los minerales, inició campañas de inmunización y alfabetización, prohibió la ablación y se enfrentó a la dictadura de la deuda. En julio de 1987 pronunció un discurso en el marco de la Conferencia de la Unión Africana en el que llamó al repudio de la deuda del continente africano. Meses más tarde se produjo un golpe de Estado y Thomas Sankara fue asesinado.
  • Venezuela 2002. Tras la aprobación de una serie de leyes en las que se incluía el reparto de la tierra que todavía mantenían los grandes latifundistas venezolanos, el gobierno constitucional de Hugo Chávez sufre un golpe de Estado por parte de algunos militares, la oposición civil y con sospechas verosímiles de intervención de EEUU y en parte, de España. El golpe fracasó, aún así continúa, y más aún tras la muerte de Chávez y la elección de Nicolás Maduro como presidente, el acoso y manipulación continuada de los grandes medios de comunicación internacionales, además de intentos de desestabilización del país por parte de la oposición.
  • Honduras 2009. El 28 de junio de 2009 el gobierno constitucional de Manual Zelaya sufre un golpe de Estado con la excusa de estar promoviendo una referéndum para perpetuarse en el poder y con, una vez más, sospechas más que razonables de la intervención del embajador de EEUU en la zona. En realidad el referéndum no era tal, sino una consulta popular gestionada por el Instituto Nacional de Estadística para conocer la opinión de la población respecto a la necesidad de abrir un proceso constituyente que permitiera modificar la Constitución, Constitución que fue instaurada por la última dictadura militar y que protege los privilegios de la oligarquía hondureña.
Thomas Sankara


Algunos, ignorando por completo el proceso histórico de la involución neoliberal que nos ha traído hasta aquí, ignorando el análisis razonado del momento actual e ignorando las lecciones que nos da la historia, pretenden plantear la respuesta solamente en torno a un frente electoralista y haciéndonos creer que solamente con la honradez y pequeñas reformas se puede cambiar el estado de las cosas. Como decía, o se paga la deuda que condena a este país a la miseria y al expolio o se produce una ruptura con el capital nacional e internacional con la negación de su pago. No hay más. ¿Reforma o revolución? Permítanme que les diga, tras los últimos disturbios en los países escandinavos y la riada de personas bajando de las favelas portando banderas del Che en Brasil, «al progresismo se le acaban las coartadas» /1.

La movilización social continuada y organizada es fundamental para un proceso de cambio de largo recorrido, y para ello hay que contar con aquellos que la están organizando en la actualidad, el sindicalismo alternativo y los movimientos sociales de diferente índole, aunque la lucha de estos por si solos no sea suficiente. El movimiento social actúa parcialmente centrado en una realidad concreta, y por lo tanto, es reformista tanto en cuanto no plantea una lucha de poder, de contrapoder, sino que plantea la reforma de una cuestión concreta al poder del que presupone su existencia. Ojo, no se está planteando que los movimientos sociales no abran pequeñas rupturas dentro del sistema y sean útiles dentro de sus límites, un ejemplo claro es la PAH que ha ido a incidir de lleno contra la ideología dominante de la propiedad privada capitalista para reivindicar su uso social; sino que su parcialidad y su duración determinada no permiten plantear la cuestión de la formación de un contrapoder, de una nueva hegemonía cultural y política. La clave estriba en que desde la autonomía de sus asambleas y de sus acciones converjan a un nivel más general con la izquierda política y social en torno a un programa de ruptura que homogeneice la lucha y defina unos objetivos comunes de contrapoder, construidos abierta y democráticamente.



La clase dirigente ha perdido ya toda legitimidad, ya no tienen el consenso social para seguir adelante con su política de involución histórica neoliberal y la imponen por la fuerza. En un momento así podría llegarse a una situación de impasse, esto es, a una situación en el que la clase dirigente no pudiendo gobernar tampoco se ha verificado el bloque contra hegemónico que pueda tomar el poder; lo que podría provocar el surgimiento de una solución «cesarista» /2, siendo los gobiernos de coalición un momento inicial de esta solución. El desarrollo del «cesarismo» a esta situación de «equilibrio catastrófico» es difícil de predecir y su carácter, si progresista o regresivo, sería todo una incógnita que debería verificarse en el desarrollo concreto del mismo.

En definitiva, las preguntas que se nos plantean son, ¿reforma o revolución?, convenciéndonos que la revolución necesita de la lucha coordinada, organizada y en torno a un proyecto político de ruptura que la homogeneice, y teniendo en cuenta también que la batalla hay que darla en diferentes frentes: social, cultural, político, sindical y electoral; y una segunda cuestión, ¿nos permitimos el lujo de esperar a ver como se despeja la incógnita del «cesarismo» o nos decidimos definitivamente a crear el proyecto político que sea la herramienta de afirmación de este nuevo poder?


Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ Al progresismo se le acaban las coartadas, Jorge López Ave, insurgente.org, http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ultimas-noticias/item/6190-al-progresismo-se-le-acaban-las-cohartadas 

2/ El cesarismo, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

sábado, 8 de junio de 2013

CCOO se mea en el sacrificio y memoria de nuestros padres y abuelos

Publicado en Kaosenlared.net

Ayer 7 de junio por la tarde se consumó la traición mas ruin, el dislate, la constatación de que CCOO ha sido ocupada totalmente por el poder neoliberal, aquello que Gramsci denominó las formas sutiles de contrarrevolución. El representante de dicha organización en el comité de “sabios”, donde 8 de los 12 integrantes están o han estado a sueldo de la banca y aseguradoras, votó a favor del informe sobre la reforma de las pensiones /1.

Los expertos han aprobado el informe sobre reforma de las pensiones
Este informe propone que las pensiones ya no suban con el IPC (Índice de Precios al Consumo), e introduce una serie de parámetros en el cálculo de la revalorización de las pensiones a cada cual más neoliberal. Uno de ellos es la esperanza de vida, cuanta más esperanza de vida menos pensión. Este argumento ha sido ya rebatido en infinidad de veces y se utiliza como una dogma en el cuál el representante de CCOO parece creer. A saber, la esperanza de vida es una media, sustancialmente no sube porque vivamos más, sino sobre todo porque en los países desarrollados la mortalidad infantil se ha reducido muchísimo en los últimos 30 años. El otro parámetro tiene un calado más ultraliberal, las pensiones se calcularán en función de la “sostenibilidad” del sistema. Miren, las pensiones es un derecho conseguido con años y años de luchas, lágrimas y sangre; es un derecho recogido en el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por lo tanto, puede y debería financiarse también con impuestos, sí, esos mismos impuestos que ahora se usan para pagar deudas privadas estatizadas a base de rescates a la banca y políticas fiscales regresivas. Ligar la revalorización de las pensiones a la “sostenibilidad” del sistema es ligarla a los sueldos, que van a la baja, y al paro, que va al alza; cuanto menos sueldos y más paro, menos pensiones. Esto significa ligar las pensiones a las condiciones del mercado laboral y en última instancia al mercado financiero; ese Dios que nos castiga cada vez que intentamos abrir la boca para denunciar la pérdida de las condiciones más básicas de existencia y bienestar.

Ya era una vergüenza y un escandalo que representantes de CCOO y UGT participarán en este paripé con claro sesgo neoliberal que iba dirigido a buscar la fórmula adecuada para tirar a la baja las pensiones, una fórmula que no supusiera otro frente de movilización social para el Gobierno. Pero no contento con ello, el representante de CCOO vota a favor del informe, y la dirección de esta organización capitalista (me niego a partir de ahora llamarla sindicato hasta nuevo aviso) se limita a decir que “El informe es eso, un informe. No vincula al Gobierno, ni a las Cortes Generales, ni a los interlocutores sociales” /1. Esto es de ir a mear y no echar gota.

Pero puestos a especular y, por qué no decirlo, puestos a mearse en nuestros derechos, porque no hacerlo directamente sobre aquellos que se sacrificaron antes que nosotros para conseguir los avances sociales con los que CCOO ahora especula para seguir manteniendo su estatus de organización social representativa a base de subvenciones y créditos de entidades bancarias. Que digo, que se vayan a la tumba de mi abuelo y se meen encima, porque de hecho ya lo están haciendo. Mi abuelo, como tantos otros, que se sacrificó en la guerra para defender los derechos que CCOO se pasa ahora por el arco del triunfo, que después de la guerra pasó miserias por ser rojo, ya que ser calificado como tal te cerraba cualquier posibilidad de trabajo estable. De paso, que se pasen también por la tumba de mi otro abuelo, pastor, que tuvo que exiliarse a las colonias francesas a pasar disentería, que cuando volvió se empleó en un telar sin formarse, analfabeto y sin condiciones de seguridad; lo que provocó que en un accidente laboral perdiera una mano y tres dedos de la otra. Eso, que se pasen y se meen encima de su recuerdo y de su memoria, la memoria de todos aquellos que sufrieron lo indecible para que nosotros disfrutemos de un bienestar que ahora trocean y venden al mejor postor, cual mercancía.


Y que se vayan también a ver mi a padre, que ha trabajado toda su vida en El Corte Inglés soportando prácticas caciquiles, presiones y bulling laboral; donde se han abandonado a los trabajadores a las manos de los sindicatos amarillos herederos del sindicato vertical franquista, porque claro, era más cómodo estar en las administraciones públicas cogiendo subvenciones y liberados que arriesgarse a definir estrategias y hacer un trabajo sindical en el gran comercio. Sí, vayan y méense en su cara, díganle que su pensión, ganada a pulso desde que con doce años se empleara en una zapatería, depende del sueldo vergonzante y el paro de sus hijos; esa misma pensión que mitiga los efectos de esos mismos sueldos vergonzantes y el paro.

Militantes y afiliados de CCOO que todavía mantenéis algo de dignidad y conciencia de clase, o se define una estrategia clara de toma del sindicato ya o se da por perdido, pero más excusas no. Las excusas ante la injusticia, como la indiferencia y la equidistancia, te alinean con el opresor.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ El representante de CCOO vota a favor del informe sobre la reforma de las pensiones, eldiario.es, http://www.eldiario.es/economia/expertos-aprueban-informe-pensiones-voto_0_140686476.html

sábado, 18 de mayo de 2013

Deuda ilegítima en el 15M 2013 Cartagena

Audio de la intervención sobre deuda ilegítima en el segundo aniversario del 15M en Cartagena. Al final del audio se puede encontrar también una canción del canta autor "Andrés y punto" dedicada a la directora de su oficina bancaria.




El programa completo del segundo aniversario del 15M en Cartagena se puede encontrar en Radio 15M Murcia.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal 

domingo, 7 de abril de 2013

Deuda ilegítima y auditoría. Charla en Santomera, Murcia.

Exposición por parte del grupo "No Debemos No Pagamos RM" sobre deuda ilegítima y auditoría en la mesa redonda: "Alternativas a la crisis: ¿Dónde está la salida?" el 21 de marzo de 2013 en Santomera, Murcia.


Deuda ilegítima y auditoría - Pedro Luis López - No Debemos No Pagamos RM - Santomera, Murcia from No debemos No Pagamos RM on Vimeo.

Gráficos usados en la charla.



El artículo que se menciona al principio de la charla es "Sixteen tons. El timo de la deuda" de Manuel Martínez Llaneza.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

jueves, 14 de febrero de 2013

La Economía del Bien Común pero sin propiedad común



Christian Felber, uno de los fundadores de la Banca Democrática, hablará el viernes 15 de febrero en Murcia de la Economía del Bien Común. La Economía del Bien Común se presenta como un sistema económico alternativo basado en cinco principios fundamentales: la dignidad humana, la solidaridad, la cooperación, la responsabilidad ecológica y la empatía. En la práctica, esto significa que aquellas empresas que les guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir a los valores del lucro y la competencia actuales. Es decir, si no lo he entendido mal, estas empresas deben poder competir en el mercado en mejor posición que las empresas que no respetan estos valores, presuponiendo que haya realmente competencia en el mercado y por otra parte que haya unos Estados democráticos capaces de imponer una serie de reglas a la competencia, lo cuál ya es mucho presuponer.

Lo que más llama la atención es la fastuosidad y la pomposidad del nombre, Economía del Bien Común. Sorprende que llamándose Economía del Bien Común no se mencione nada sobre la propiedad común, y ni hablar de ponerla como base de este sistema. Para que nos hagamos una idea, esto es como hablar de socialismo sin socializar, o de capitalismo sin capital. Y es que da la sensación que aquí se trata de lanzar ocurrencias morales para dulcificar el capitalismo, pero nada de hablar de propiedad, no vaya a ser que abramos la caja de Pandora y molestemos a cierta gente. Aún así, hay que reconocer que Felber, tímidamente, es partidario de poner ciertos límites a la propiedad privada sobre los medios de producción y a la herencia.



Hay que reconocer también cierta aportación, la inclusión de los conceptos de costos sociales y ambientales en la producción. La extinta URSS, por ejemplo, tenía un sistema excesivamente basado en mejorar la producción y los costes de producción, el productivismo soviético, lo que quizá esté en el origen de la catástrofe ecológica mundial de Chernobyl. La energía nuclear podría parecer una fuente relativamente barata de producir grandes cantidades de energía, pero si le añadimos los costes sociales y ambientales de los diferentes desastres acontecidos a lo largo de la historia, recordando el reciente desastre de Fukushima, seguramente llegaremos a la conclusión que es más cara de lo que podría parecernos en un principio. Por lo tanto, los costes sociales y ambientales deben ser tenidos en cuenta en la conveniencia o no de cierta producción.

Dicho esto, creo que debemos retomar el concepto de justicia para repensar el sistema económico. Decía Confucio que allá «donde hay justicia no hay pobreza», sacando la justicia del plano moral - religioso y llevándola al plano materialista. El problema principal del sistema capitalista no es una cuestión moral, es una cuestión material, es un sistema que crea grandes desigualdades económicas y sociales a nivel nacional e internacional. En el origen de estas desigualdades, la acumulación de la mayoría de capitales en unas pocas manos, se encuentra sin duda, la propiedad privada sobre los medios de producción. Pongamos un par de ejemplos.

En este país a algunos se les llena la boca para hablar de productividad y competitividad. Habiendo renunciado ya al consumo interno (ellos lo saben muy bien, son los mismos que están sacando grandes capitales del país), están basando la recuperación en las exportaciones (que digo yo, que si todos exportamos, ¿qué países importarán?), y para eso tenemos que ser más productivos y más competitivos que nuestros competidores. Para ello la única vía posible es «desgraciadamente, trabajar más para cobrar menos» (dijo un empresario de éxito ahora encerrado en la cárcel por fraude). Es curioso, siguiendo esta lógica, uno de los factores que afectan más a la competitividad es el precio de la energía, pero esto parece estar fuera de todo debate. El mercado liberalizado de la energía es un oligopolio, dado que los productores (los que venden) y las comercializadoras (las que compran) son prácticamente los mismos, donde los costes reales de producción son opacos, no se conocen. Dudo mucho que poniendo puntos negativos o positivos a estas empresas, como plantea la Economía del Bien Común, vayamos a solucionar esta problemática, pues de hecho no hay competencia. He aquí el origen de la injusticia, unos señores se apropiaron de unas empresas estatales a través de vergonzosas privatizaciones y se están enriqueciendo pactando precios y con prácticas mafiosas sobre un sector de vital importancia para el bienestar y el desarrollo del país. No es un problema moral, el problema es la propiedad y la privatización de los beneficios.



Otro ejemplo es la tierra. La tierra no es de nadie, nadie se la pueda apropiar a costa de la miseria de la mayoría. A pesar de lo que pueda parecer, la duquesa de Alba no llegó a Andalucía y creó la tierra bajo sus pies y el cielo sobre ella, ni tampoco dijo «he aquí mi creación, mi propiedad». La casa de Alba mantiene grandes cantidades de tierras paradas, gracias a subvenciones europeas que se calculan por terreno y no por producción, en una región donde más del 30% de los trabajadores están en paro. Y aunque la casa de Alba trate muy bien a los trabajadores que tiene empleados y sea la empresa más ecológica del planeta, lo que le daría muchos puntos de la Economía del Bien Común, sigue existiendo una injusticia material, esas tierras deberían dar trabajo a mucha más gente y los beneficios deberían ser repartidos y socializados. Otra vez, la injusticia parte de la propiedad privada sobre los medios de producción.

Estamos llenos de buenas intenciones, de códigos de buenas prácticas, de grandes valores, de declaraciones magníficas como la universalidad de los Derechos Humanos, de Economías del Bien Común y de moralinas varias; pero si como sociedad no atajamos y resolvemos los orígenes de la injusticia económica y social todas estas exaltaciones morales valen menos que nada.

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Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

sábado, 2 de febrero de 2013

Corrupción, privatización y propiedad privada sobre los medios de producción

“Esta pretensión, de crear un paraíso en la tierra, cuán fácilmente ofende. Ofende a nuestra santidad porque puede distraer de ese otro paraíso del más allá, ofende a nuestras majestades [...], porque el paraíso de los pobres raramente complace a sus gobernantes. 

Éstas misiones son obra del demonio, enseñan a despreciar la propiedad privada y el legítimo beneficio, y desobedecen la autoridad [...]”

The Mission



Si la corrupción es el trasvase de dinero público a una minoría privada en contra de los intereses de la mayoría, habiendo de por medio el enriquecimiento ilegítimo - e ilegal - del gestor del dinero público; la privatización es su forma legal (que no legítima), ya que la privatización es el trasvase de dinero público a una minoría privada en contra de los intereses de la mayoría donde existe el enriquecimiento ilegítimo - pero intencionadamente legal - del gestor del dinero público que hizo la privatización a través del fenómeno denominado de “puertas giratorias”.

La difícil identificación de la privatización como corrupción se debe principalmente a que el enriquecimiento ilegítimo no se da en el mismo espacio de tiempo del acto ilegítimo y su forma legal hace aparentar como legítimo aquello que para la subjetividad de la mayoría no lo es.

Pues si la privatización es la forma legal de la corrupción, la propiedad privada sobre los medios de producción es su forma legal, estructural y hegemónica. Ya que la propiedad privada sobre los medios de producción provoca el trasvase de la riqueza de la sociedad - producida en origen por los trabajadores - hacia una minoría privada y en contra de los intereses de la mayoría, forma legal y ampliamente legitimada por la posición dominante de la clase social que se beneficia de este tipo de propiedad.

La identificación de la propiedad privada sobre los medios de producción como corrupción (social) es muy difícil, ya que la clase dominante ha conseguido que este tipo de propiedad y el legítimo beneficio sobre ella sea aceptado y protegido ampliamente.

En tiempos de crisis orgánica, esta legitimidad del beneficio sobre la propiedad privada puede saltar por los aires a los ojos de la mayoría social, ya que en la práctica se demuestra que la riqueza se está acumulando en unas pocas manos provocando la miseria de la mayoría de la población.

Por lo tanto, la corrupción, la privatización y la propiedad privada sobre los medios de producción son diferentes maneras, diferentes caras de una misma cosa; el robo y la explotación.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

domingo, 30 de diciembre de 2012

Subjetivismo y medios de comunicación de clase

“Debe recordarse al respecto lo que escribe Tolstoi en sus Memorias de infancia y de juventud: cuenta que estaba tan convencido de la concepción subjetivista de la realidad que a menudo sentía vértigo porque volvía súbitamente la cabeza persuadido de que podría captar el momento en que no vería nada porque su espíritu no podía haber tenido tiempo de «crear» la realidad.”

Notas críticas sobre un intento de «Ensayo popular de sociología», La llamada «realidad del mundo exterior», Antonio Gramsci

El joven Tolstoi el 1848, a los 20 años.


Medios de información alternativos dirigidos a la mayoría social se titulaba la charla - debate que se celebró ayer 29 de diciembre en la cafetería Ítaca de Murcia. Debo entender que la charla inicialmente estaba destinada a como afrontar o como llevar a cabo un proyecto de medio de comunicación dirigido a la «mayoría social». Indudablemente, la charla debería haber sido enfocada a responder una serie de cuestiones como qué entendemos por «mayoría social», por qué es necesario medios de comunicación dirigidos a esta mayoría y qué verdad contar en estos medios. Sin embargo, el debate desembocó en un intercambio de opiniones sobre el objetivismo y el subjetivismo en el periodismo, provocado seguramente por el variopinto tipo de inquietudes que allí se dieron cita. Pocas conclusiones, aún así es posible que si resolvemos el debate sobre el subjetivismo se puedan abordar las otras cuestiones de una manera más sencilla o más clara.

Para hablar de subjetivismo necesariamente hay que hablar de idealismo. No es propósito de este artículo hacer un repaso extenso de la filosofía idealista, pero quizá algunas pinceladas no vendrían mal. Para los filósofos idealistas, la realidad se explica a través de las ideas, esto es, el mundo está lleno de ideas que el ser humano va descubriendo a través del uso de la razón. Todo nuestro sistema de valores y político está basado en esta base filosófica, de esta manera tenemos ideas universales como verdad, justicia, libertad, progreso.

Si yo preguntara en el foro que se dio cita ayer si le parece justo o injusto que se desahucie a familias, seguramente la mayoría (sino todos) de los presentes me diría que no es justo. Si yo hubiera hecho esta misma pregunta a las mismas personas en el 2006 (año previo a la crisis y a la aparición de las PAH's), posiblemente a la mayoría le seguiría pareciendo injusto, pero también es muy probable que las proporciones sean distintas. La cosa cambiaría radicalmente si yo hiciera esta misma pregunta en un foro de grandes empresarios y banqueros, seguramente me intentarían convencer, me razonarían, que es justo que los bancos cobren sus deudas ya que han prestado un dinero que ellos gestionan, a cambio de una devolución a plazos más un legítimo interés, es justo que intenten recuperar su dinero usando para ellos todos los medios a sus disposición.

He aquí una contradicción en el sistema filosófico idealista, si existe una justicia universal y perceptible por todo ser humano a través de la razón, ¿como es posible que personas de una misma sociedad tengan un razonamiento tan distinto sobre un supuesto concreto?, ¿a qué se debe este divorcio?. Seguramente a la realidad material en la que uno vive, es decir, a la condición social. Nos empezamos a dar cuenta ahora que, como titulaba el periódico La Marea en su edición de enero de 2013 [1], «las leyes (están) al servicio del capital», una minoría social. Es decir, el capital, los grandes empresarios y banqueros han logrado imponer su subjetividad y la han positivado (la han recogido en leyes escritas) para hacerla objetiva a los ojos de todos.


En el caso de la verdad y el periodismo ocurre tanto lo mismo. Debemos partir del hecho que los grandes medios de comunicación son propiedad de grandes empresarios y bancos. De esta manera ellos «crean» su realidad y nos la venden al resto de la población. Existe una frase anónima escrita en un muro que resumen muy bien esta idea: «Nos mean y los diarios dicen que llueve». Esta contradicción es cada vez más evidente; ellos hablan de prima de riesgo, pero nosotros hablamos de desahucios; ellos hablan del mapa del tiempo, nosotros del mapa de las protestas; ellos hablan del IBEX 35, nosotros de precariedad; ellos hablan de Carromero, nosotros de Alfon; ellos crean un montaje sobre la izquierda poliédrica [2], nosotros hablamos de la violencia policial.

No podemos exigir a los grandes medios que cuenten nuestra verdad, que de vez en cuando lo hacen con cuenta gotas para aparentar objetivismo, ya que están en manos de propietarios que imponen su verdad para perpetuar un sistema que les beneficia. Constatamos pues que necesitamos de dotarnos de medios de comunicación que cuenten nuestra realidad subjetiva (seguramente no como la entendía el joven Tolstoi, pero subjetiva al fin y al cabo). Medios de comunicación dirigidos a la mayoría social que vive de un sueldo – pensión o está parada o precaria y que sufre día tras día los envites del capital y los efectos de una crisis que no han provocado pero que sin embargo están pagando. Necesitamos de medios de comunicación para transformar la sociedad según la realidad que construimos como clase social.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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[2] Varcárcel: «Es producto de la izquierda poliédrica», La Verdad, http://www.laverdad.es/murcia/v/20110119/region/valcarcel-producto-izquierda-poliedrica-20110119.html

lunes, 24 de diciembre de 2012

La polarización del tablero político en tiempos de crisis orgánica

Publicado en Kaosenlared.net

Extractos del Príncipe Moderno de Antonio Gramsci
“Se plantea el problema de si los grandes industriales tienen un partido político permanente y propio. Creo que la respuesta tiene que ser negativa. Los grandes industriales se sirven de todos los partidos existentes, según la ocasión, pero no tienen un partido propio. Esto no quiere decir que sean «agnósticos» o «apolíticos»: lo que les interesa es un determinado equilibrio, que obtienen precisamente reforzando con sus medios, en cada ocasión, ora uno, ora otro de los partidos del multivario tablero político (con la excepción, naturalmente, del partido antagonista, cuyo reforzamiento no les interesa ni siquiera desde el punto de vista táctico). Ahora bien, si esto es lo que ocurre en la vida «normal», en los casos extremos – que son los que cuentan, en definitiva (como la guerra en la vida nacional) – el partido de los grandes industriales es el de los agrarios, los cuales, en cambio, tienen un partido propio permanente.
[…]
Este principio tiene importancia política porque la verdad teórica de que toda clase tiene un solo partido se demuestra, en los momentos decisivos, por el hecho de que diversos agrupamientos, cada uno de los cuales se presentaba como un partido «independiente», se reúnen y forman un bloque único. La multiplicidad existente con anterioridad era sólo de carácter «reformista», es decir, se refería a cuestiones parciales; en cierto sentido era una división del trabajo político (útil, dentro de sus límites); pero cada parte presuponía las demás, hasta el punto de que en los momentos decisivos, esto es, cuando se han puesto en juego las cuestiones principales, la unidad se ha formado y se ha verificado el bloque.”
Industriales y agrarios, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci
Antonio Gramsci

En un primer lugar habría que verificar si realmente estamos en un momento extremo, de crisis orgánica. El Subcomandante Insurgente Marcos, en su comunicado de diciembre de 2012, lo define muy bien: «A quien corresponda: ¿Escucharon? Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo. El día que fue el día, era noche. Y noche será el día que será el día. ¡Democracia! ¡Libertad! ¡Justicia!» [1]. En realidad, para ellos, los grandes empresarios y banqueros, no ha cambiado nada, para nosotros, los trabajadores, ha cambiado todo. Ellos siguen haciendo lo que saben hacer, enriquecerse buscando nuevos mercados donde poder invertir, especular (estos nuevos mercados son educación, sanidad, pensiones); solo que ya no pueden hacerlo sin que sea evidente que esta forma de vida supone la pobreza y miseria de la mayoría de la población. No son ni buenos ni malos, simplemente la consecución de sus intereses va en contra de los intereses de la mayoría de la población, y en este momento de gran crisis, se muestra ante los ojos de todos esta gran contradicción del capitalismo.

Como hemos estado observando durante estos años de democracia se han ido alternando en el poder dos partidos políticos, PSOE y PP, con el apoyo de otros partidos de carácter regional, PNV y CiU, todos ellos promocionados en cada momento por grandes medios de comunicación, propiedad de grandes empresarios y bancos, perdonado deudas; los dirigentes de todos ellos han sido «premiados» con puestos en consejos de administración de rentables empresas privatizadas por ellos mismos, etcétera. Durante todo este período de vida «normal» en donde no estaban en juego las cuestiones principales (ya que a base de crédito fácil había rentabilidad sin afectar, aparentemente, a la vida del resto de la población), el partido de los grandes empresarios y banqueros han sido todos ellos, es decir, desde los partidos conservadores («agrarios») hasta los partidos de carácter más liberal o social-liberal («industriales»).

Llegados a este punto de crisis orgánica, se verifica que el partido conservador («agrario»), de valores tradicionales y reaccionario se convierte en el polo de los grandes empresarios y banqueros, y el resto de partidos liberales y social-liberales se van polarizando también junto a este. El caso griego es característico, donde el PASOK, que apoya al partido conservador en el gobierno ND, está desapareciendo. Esto se debe a que, puestas en juego las cuestiones principales (esto es, propiedad y reparto de riqueza), los partidos liberales y social-liberales ya no sirven correctamente desde el punto de vista táctico a los intereses de los grandes empresarios y banqueros, y su carácter reformista no da solución a los problemas que se verifican en momentos de crisis orgánica. En España estamos asistiendo a esta misma polarización, donde el PSOE tiende a desaparecer, pues el reformismo no puede dar solución a las cuestiones principales y quién mejor representa los intereses de grandes empresarios y banqueros son los partidos conservadores, PP - PNV - CiU.

La cuestión principal es cual es el partido antagonista, como se forma y en base a que. Podríamos pensar que IU podría ser este partido antagonista, pero también verificamos que en post de la unidad en la X Asamblea no se han abordado las cuestiones principales, lo importante ha sido la unidad y no el programa. Días después se constata el error, ciertas corrientes siguen con las mismas tesis de épocas de vida «normal», buscando pactos con el que tiende a desaparecer, el PSOE [2], y con planteamientos reformistas a cuestiones parciales que no afrontan el conjunto de la problemática.

Otra forma de pensar nos viene a constatar que el partido antagonista existe, desunido y desorganizado, pero existe. Esto es, podemos considerar al partido antagonista como al conjunto de movimientos sociales, organizaciones de diferente índole y partidos políticos que si están afrontando la problemática en base a las cuestiones principales, esto es propiedad y reparto de riqueza (donde entra también en juego el impago de la deuda ilegítima y/u odiosa). Podríamos también considerar que una parte de IU podría estar dentro del partido antagonista. Entonces, la cuestión a plantear es, ¿cómo organizar el partido antagonista en base a un programa político que aborde las cuestiones principales, no de carácter reformista o parcial?. Seguramente se tejerá una nueva organización donde estén presentes partes de IU, pero no en base a una IU que lastra aún un reformismo actualmente inservible.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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[2] Llamazares apuesta por un frente de izquierdas con el PSOE para desbancar al PP, elDiario.es, http://www.eldiario.es/politica/Llamazares-izquierdas-PSOE-desbancar-PP_0_81891977.html