"En efecto. Vivimos una crisis del sistema donde todo está interconectado. La crisis es financiera, económica, climática, alimentaria, migratoria. Una crisis que toca la gestión mundial, porque no hay ninguna institución mundial que goce de real credibilidad. El G20 no es más legítimo que el G8. Y las Naciones Unidas no logran jugar el rol previsto por su Carta.

Es verdad que esta crisis es el producto del avance de la desregulación, pero está también ligada al mismo sistema. El mensaje del FSM deberá ser aún más claro que cuando nació hace 10 años. Subrayar la necesidad de la globalización de la resistencia y de las alternativas para proponer un sistema alternativo al sistema capitalista patriarcal globalizado.

Los que se reúnen en Davos siguen por el momento con la capacidad de lanzar ofensivas contra los “de abajo”. Estos, están poco a poco superando su fragmentación –aunque con dificultades- para progresar en la dirección de ofrecer una alternativa global que es más que necesaria. Y pienso que la solución no pasa por reformar el actual sistema sino claramente contra éste."

Eric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Foro Social Mundial (FSM)

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jueves, 20 de marzo de 2014

Podemos, Verstrynge, inmigración y los derechos humanos

Pedro Luis López, @estrateglobal. Miembro del Círculo Podemos de Murcia



En medio de la plaza del duomo de Milán se encontraba una celda grande para pájaros con un franciscano dentro. Era su forma de denunciar la caza al negro que se había realizado la noche antes en una pequeña ciudad cerca de Milán. De plena madrugada efectivos de la policía italiana habían entrado en las casas de un barrio en donde vivían sobre todo inmigrantes llevándose a todo aquel que fuera negro, tuviera papeles o no.

Años antes se había aprobado la ley de inmigración Turco-Napolitano. Dos ex-comunistas ponían nombre a una ley que oficializaba la inmigración clandestina y preveía la existencia de los centros de retención temporales (los CIE en su versión actual española), donde retenían a los inmigrantes en espera de un juicio de expulsión. Tiempo más tarde, en el 2008, la Unión Europea permitiría este tipo de leyes con centros temporales de retención en todos los Estados miembros, aprobando la que se vino a denominar la directiva de la vergüenza, la directiva de retorno 2008/115/CE. Esto ha hecho que los CIE's proliferen por todo el sur de Europa e incluso por el norte de África, y también ha provocado que el Mediterráneo sea una de las zonas más militarizadas del planeta dedicándose casi exclusivamente al control de la inmigración.

Por el tiempo de la performance en la plaza del duomo de Milán, hace ya una década, yo colaboraba con FILEF (Federazione Italiana dei Laboratori Emigrati e Famiglia), organización que nació originariamente para asistir en Milán a los trabajadores italianos del sur y sus familias que emigraban hacia el norte de Europa después de la segunda guerra mundial, y que más tarde se ha reconvertido en una organización que asiste a los inmigrantes en Lombardia, región donde se encuentra Milán. Alguna vez me tocó acompañar a la abogada al CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) de via Corelli en Milán. Espeluznante: carabinieri armados con fusiles de asalto, registros a la entrada y a la salida, pinchos y concertinas encima de los muros. Una auténtica cárcel para personas que no habían cometido ningún delito, sino que al máximo se encontraban en una situación administrativa irregular.

De la mano de FILEF tuve la oportunidad de asistir a un encuentro nacional en Italia sobre inmigración en el pequeño pueblecito costero de Cecina, cerca de Livorno. Pasadas las conferencias y los talleres, ya de noche, se mantuvo una charla informal sobre inmigración con un diputado de Rifundazione Comunista. Ante la insistencia de los asistentes y el poco caso que dicha organización mostraba hacía la causa de los inmigrantes, el diputado respondía (no son las palabras exactas pero se acercan): “me encuentro solo en este tema, los compañeros de partido dicen que esto de los inmigrantes está muy bien pero que nos hacen perder votos”. Es una de las frases mas horrorosas que he oído alguna vez a un dirigente de la izquierda política y social.

Con el anuncio de la participación de Jorge Verstrynge en un acto de PODEMOS en Madrid he vuelto a tener la misma extraña sensación. 

En el 2007, en pleno debate sobre la directiva europea de la vergüenza antes mencionada, Verstrynge y Cía sacaba el “Informe sobre la Inmigración”. Entre otras barbaridades, «Verstrynge y Cía describen los actuales niveles de inmigración como “aumentos de la población brutales” y los comparan, citando a Jacques Chirac (¡!), con una “invasión”. Sostienen que este flujo crea problemas masivos para la población receptora, justificando esta idea por medio de las opiniones negativas vertidas sobre la inmigración en los Barómetros del CIS. Añaden que si esta situación sigue, crecerán grandes fuerzas de extrema derecha como la de Le Pen (o una “lepenización de la sociedad”)» [1].

Las leyes sobre inmigración en Italia, pese a ser tan restrictivas, no han frenado el ascenso de la extrema derecha. Es más, la han alimentado. La extrema derecha no se combate haciendo de extrema derecha y reforzando sus argumentos, todo lo contrario: se combate desarticulando la argumentación que criminaliza al inmigrante y lo pone en el centro de los problemas en tiempo de crisis. Esta forma de pensar hace del inmigrante un chivo expiatorio de los problemas causados por otros y desvía la atención sobre los verdaderos culpables, grandes empresarios y banqueros que han arruinado este país a base de pufos y fraudes. 

Insisto, la crisis no la han provocado oleadas de inmigrantes saltando una valla de pinchos y cuchillas, no: la crisis la han provocado grandes empresarios que defraudan y tributan en paraísos fiscales y banqueros que arruinan bancos mientras se ponen sueldos millonarios.

Algunos podrían decir, no, Verstrynge ha cambiado, ya no piensa así. Nada más lejos de la realidad. En junio de 2013 en una entrevista concedida al Frente Cívico Somos Mayoría Valencia [2], ante la pregunta de “Tu criterio sobre la migración suscita fuertes polémicas en el seno de la izquierda. ¿En qué consiste, a grandes rasgos?”. Contesta:


«Resumiendo, en que la inmigración ilegal beneficia a los grandes empresarios y perjudica a las clases populares de los países receptores, que acaban compitiendo con la población inmigrante por unos servicios públicos menguantes. Me parece, además, que es muy fácil desde supuestos pretendidamente progresistas y viviendo en zonas residenciales, citar como efectos beneficiosos de la inmigración irregular un supuesto multiculturalismo. Se lo pregunto a mis alumnos: ¿Habéis visto alguna vez a la patronal protestar por la inmigración ilegal? No, porque presiona los salarios a la baja. En España hay un excedente de 1,5 millones de inmigrantes, gente a la que hay que ayudar a que retornen a sus países. Se trata en muchos casos, además, de gente formada. Por eso el hecho de que los acojamos también puede considerarse una forma de expolio a sus países.»


De esta manera pone a los inmigrantes como competidores a la baja con los sectores populares autóctonos, lo que refuerza el racismo y los argumentos de la extrema derecha; argumento que recuerda mucho al utilizado en la época en la que las mujeres empezaron a incorporarse al mercado laboral y también las acusaban de tirar los salarios a la baja. Debe quedarnos claro que quién tira los salarios a la baja es la gran patronal de este país, aprovechándose de una situación de crisis que han provocado ellos, para hacerse aún más rica a costa de la mayoría social, migrante o no; y no los inmigrantes, que son uno de los colectivos más machacados y atacados por este sistema.

Por todo ello quiero mostrar mi preocupación por la invitación a Jorge Verstrynge para intervenir en un acto de PODEMOS en Madrid junto a Pablo Iglesias e Iñigo Errejón entre otros. Uno de los límites puestos en la creación de PODEMOS fue el respeto a los derechos humanos, límite reforzado por las cabezas más visibles de este proyecto, tanto por Pablo Iglesias como por Juan Carlos Monedero. Debo recordar que los derechos humanos son universales e inalienables, esto quiere decir que las personas los tienen independientemente de quienes sean, donde estén y en que situación administrativa o penal se encuentren. Por mucho que el Sr. Verstrynge suavice el discurso, proponer expulsiones masivas de inmigrantes y decir que sobran es no respetar los derechos de los inmigrantes, y por lo tanto es no respetar los derechos humanos de una parte de la población que está sufriendo esta estafa llamada crisis.

Mi opinión, como miembro activo del Círculo Podemos de Murcia, es que Jorge Verstrynge, por su perfil público, no tiene cabida en este proyecto a no ser que se retracte de sus opiniones públicas anteriores y recientes sobre el tema concreto de la inmigración, que no casan con los principios que entiendo rigen PODEMOS. También valoro como un gravísimo error haberlo invitado a un acto dadas las circunstancias.

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[1] Una aportación al debate sobre el “Informe sobre la Inmigración”, Luke Stobart, mayo 2008, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66895

[2] Entrevista a Jorge Verstrynge, tras su participación en la Asamblea Constituyente del Frente Cívico del País Valencià, Frente Cívico Somos Mayoría Valencia, junio 2013, http://frentecivicosomosmayoriavalencia.wordpress.com/2013/06/13/entrevista-a-jorge-verstrynge-tras-su-participacion-en-la-asamblea-constituyente-del-frente-civico-del-pais-valencia/

domingo, 15 de septiembre de 2013

La represión del Estado y el fascismo responden a los mismos intereses

El 15 de mayo de 2013 fueron detenidos «Los 5 de Barcelona» /1, cinco jóvenes anarquistas acusados de incurrir en los delitos de pertenencia a grupo terrorista, enaltecimiento del terrorismo, captación y adoctrinamiento y depósito de sustancias explosivas.

Los hechos a los que responden tales acusaciones son: la supuesta participación de estos cinco jóvenes anarquistas en páginas de Facebook (Bandera Negra y Front Solidari de Barcelona, entre otras) que la fiscalía y los cuerpos de policía autonómica consideran "bandas terroristas" – pese a no poder demostrarse su actividad fuera de las redes –; su asistencia a manifestaciones en las que se han producido incidentes y la difusión de opiniones "que han tenido como fin el de difundir el ideario subversivo, para incitar y/o cometer hechos delictivos contra el Estado y los intereses capitalistas" (Auto judicial del 17/5/2013 /2). Si, han leído bien, acusados de incitar a cometer hechos delictivos contra !¿los intereses capitalistas?!.

Material incautado a los anarquistas detenidos en diversas partes de Catalunya.

Por otra parte la fiscalía considera que el material incautado en sus hogares refuerza estas acusaciones: banderas y camisetas con iconografía anarquista, libros de filosofía libertaria, gasolina en el garaje, tornillos de diversas clases, tracas valencianas y cohetes cuya comercialización es legal. No me cabe la menor duda que para la fiscalía lo más peligroso de lo incautado fueron los libros de filosofía anarquista, esa misma fiscalía que no duda en presionar a un juez para sacar a Blesa de la cárcel.

El juez Pedraz, en su auto, les impuso prisión preventiva que actualmente cumplen en distintos centros penitenciarios de la provincia de Madrid y Ávila, lejos de sus familiares y amigos, bajo el régimen de aislamiento FIES de tercer grado. A día de hoy llevan más de cien días en prisión.

Hay que recordar también el caso de Alfonso Fernández, Alfon, comunista y miembro de Bukaneros, que fue detenido en la pasada huelga general del 14-N cuando se dirigía con su novia a un piquete informativo, acusado de portar una bolsa con material explosivo (bolsa que la policía no ha podido demostrar que fuera de Alfon), y al cual se le decretó prisión preventiva por “alarma social” (precepto que estaba en las leyes franquistas, desaparecido en la actual Ley de Enjuiciamiento Criminal) bajo el régimen de aislamiento FIES de quinto grado, reservado a internos vinculados a la delincuencia internacional o a condenados por terrorismo islamista. Finalmente fue puesto en libertad a espera de juicio tras pasar 56 días en la cárcel de Soto del Real y gracias en parte a la presión popular.


Nótese que en ambos casos no se ha cometido ningún delito contra nada ni nadie, sino que se han detenido preventivamente a personas acusadas de algo tan difuso como “terrorismo” con la aparente intención de poder así decretar prisiones preventivas. Este tipo de actuación de la judicatura española recuerda al objetivo de los penalistas nacional-socialistas, que pasaba del principio de legalidad que rige un Estado de derecho en donde cualquier delito debe estar recogido en una ley, lo que da garantías al acusado frente a la arbitrariedad del poder; a un principio de seguridad de la comunidad, en donde no solo hay que actuar punitivamente ante la actuación de un delito, sino preventivamente, lo que da al juez una amplia libertad de interpretación lo que hace de él un instrumento político del régimen.

Por otra parte, los once detenidos por el asalto fascista a la delegación de la Generalitat de Catalunya en Madrid el día de la Diada, tras pasar 72 horas incomunicados, fueron trasladados a Madrid donde fueron puestos a disposición del juez instructor de la Audencia Nacional, y tras pasar declaración fueron puestos en libertad acusados de los cargos de lesiones, atentado y amenazas (la acusación de terrorismo ya no aparece). Recordemos que los ultras asaltaron la delegación de la Generalitat, agredieron físicamente a las personas que se encontraban en aquel momento celebrando un acto por el día de la Diada, entre otros al diputado de CiU Josep Sánchez Llibre; y finalmente rociaron a los allí presentes con gas pimienta, lo que produjo que varias personas tuvieran que ser atendidas, entre ellas una niña de tan solo 5 años.


Pareciera que para la justicia española, si eres anarquista o comunista, basta hacer comentarios en las redes sociales contra “intereses capitalistas” o dirigirte a un piquete informativo para que seas acusado de terrorismo y encerrarte preventivamente en regímenes de aislamiento penitenciario. En cambio, si eres un fascista con antecedentes penales, que asalta la delegación de una Comunidad Autónoma, agredes a un diputado y rocías el lugar con gas pimienta provocando varios heridos; eres tan solo un gamberro al cuál no es necesario aplicar ninguna medida preventiva, tan solo no acercarte a menos de 100 metros de dicha delegación.

Para entender por qué ocurre esto hay que seguir profundizando en lo que significa la (anti)ideología fascista. Del 20 al 25 de agosto se celebró la IV Universidad de Verano de Izquierda Anticapitalista en La Granja, Segovia, unos días de encuentro y debate de la izquierda alternativa y anticapitalista. El lugar y la celebración de dicho encuentro parece ser que no gustó a todo el mundo. El diputado del PP por Segovia, Pedro Gómez de la Serna, días después de la clausura de la Universidad escribió un vomitivo artículo anticomunista en un periódico local segoviano en contra de ésta /3. 
 
El anticomunismo es parte fundamental de la (anti)ideología fascista. En Grecia empiezan a ponerlo en práctica; el viernes 13 de septiembre conocimos que ocho jóvenes comunistas militantes del KKE griego fuero ingresados en un hospital de Atenas tras la brutal agresión con palos y porras metálicas de miembros de Amanecer Dorado, organización neonazi.

No es nuevo, junto a los judíos, los primeros represaliados tras el ascenso del nazismo y el fascismo en Europa previo a la II Guerra Mundial fueron socialistas, comunistas y anarquistas de todo tipo que fueron encerrados también en los campos de concentración nazis. No había banqueros y grandes empresarios en los campos de concentración pese a atravesar una de las crisis económicas mundiales más virulentas; estos financiaban el fascismo, se enriquecían con el negocio de la guerra usando mano de obra esclava judía y de todo tipo, y robaban a los represaliados.

La bandera Republicana está expuesta permanentemente en lo que fue el campo de concentración de Mauthausen.

Esta conexión entre fascismo y poder económico no nos es extraña. Recientemente hemos conocido que el recién nombrado director general de El Corte Inglés, Dimas Rodrigo Gimeno Álvarez, formó parte de las candidaturas de Falange Española Independiente en las elecciones generales de 1996 y 2000. El broker español Martín-Artajo, acusado de haber ocultado un agujero de 6.000 millones de dólares en el banco JP Morgan Chase, es sobrino-nieto de Alberto Martín-Artajo, ministro de Asuntos Exteriores desde 1945 a 1957 en el régimen franquista. Rodolfo Martín Villa, Gobernador Civil de Barcelona durante la dictadura de Franco, es consejero del banco malo SAREB. Y así podríamos seguir encontrando numerosos ejemplos en los consejos de administración de las empresas del IBEX 35 ya que, como afirma Juan Torres López, es «la oligarquía económica que sostuvo al franquismo el poder real en España» /4.

En definitiva, la represión del Estado y el fascismo responden a los mismos intereses, frenar cualquier intento de cambio social que represente una amenaza a los privilegios de las clases dominantes, banqueros y grandes empresarios.

Nuestras madres, padres, abuelos y abuelas, aquellas que perdieron la batalla contra el fascismo en la España del '36, cantaban aquello de «nuestros hijos nacerán con el puño levantado» /5. Sepan que somos las hijas y nietos de aquellos, que estamos con el puño en alto y caminamos con el convencimiento que «más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor» /6.

¡No pasarán!

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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5/ Anda jaleo, jaleo - La plaza de mi pueblo, http://www.youtube.com/watch?v=ihWL-cX7ZFM

6/ Último discurso del presidente chileno Salvador Allende realizado desde el Palacio de la Moneda.

viernes, 9 de agosto de 2013

Sociología, un peso muerto

No salgo de mi asombro, este Estado está lleno de aspirantes a Gramscis. Un sencillo artículo de Pablo Iglesias /1, que calificaría de aportación sociológica mas que marxista, ha provocado una serie de artículos en respuesta (por ejemplo el de Nega /2) que, más que un intercambio de razonamientos para dar salida a esta situación de reflujo en la que nos encontramos, parece una competición a ver quién tiene la mejor caracterización de que es la clase obrera; competición que tiene más de egolatría que de reflexión colectiva con vistas de transformación social.


Que si la clase obrera son “los de abajo”, que si la clase obrera son los padres, que si la clase obrera son los reyes magos, ¡ya está bien! Haceos a la idea, la clase obrera no existe, al menos no objetivamente. Lo único objetivo es la lucha de clases, lucha de clases que viene dada porque hay una minoría que ostenta la propiedad sobre los medios de producción y la controla en beneficio fundamentalmente propio, y una mayoría, que son los expropiados, que no tienen en su poder dichos medios para su subsistencia y necesitan vender su fuerza de trabajo para vivir, lo que provoca grandes desigualdades y la acumulación de riqueza en unas pocas manos. Ahora, para que esta mayoría se constituya en clase para sí, homogénea y organizada, va un recorrido muy largo.

La clase obrera es una construcción histórica provocada por la lucha de clases, construcción que en ciertos momentos históricos se verifica su existencia, en otros se desdibuja, es derrotada, desaparece, vuelve a aparecer divida en diferentes clases que podrían converger, etc. Es una realidad subjetiva, no viene dada, se construye en base a la concienciación sobre la lucha de clases; construcción que se ve avivada cuando esta lucha de clases se muestra sin caretas, en las crisis de hegemonía de una clase sobre el resto.

Intentar representar la clase obrera como una construcción en base solamente a causas objetivas es absurdo. Porque podríamos decir, la clase obrera son todos aquellos que cobran un salario, o todos aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir y no tienen control sobre el trabajo que desempeñan, un trabajo enajenado o alineado. Hay una escena en la película Novecento de Bernardo Bertolucci que nos saca del error de un razonamiento así. Cuando Olmo, campesino, vuelve de la guerra y conoce a Attila, el administrador contratado por el patrón, en una discusión sobre el reparto de riqueza, Attila le dice a Olmo «soy un soldado como tú […] trabajaremos juntos, yo te comprendo», sin embargo tanto Olmo como el resto de campesinas de la escena comprenden que no son la misma cosa, Attila no es clase obrera por mucho que cobre un salario. Porque la clase obrera es una construcción subjetiva, de conciencia del rol que se desempeña dentro de la lucha de clases, no solamente objetiva.


El debate no debería ser quién o no es clase obrera, sino en base a qué sectores construir dicha clase. Porque no nos engañemos, la clase obrera no se construye sola ni espontáneamente, tampoco es homogénea (al menos inicialmente) ni todos los sectores productivos y/o precarios van al unísono, hay unos sectores más avanzados y otros que van más a la zaga, incluso habrá algunos sectores que deriven a posiciones más conservadoras o reaccionarias. La tarea principal es por lo tanto organizar, homogeneizar esta fuerza, prepararla, hacerla avanzar. En palabras del propio Gramsci:

«[...] Pero la observación más importante que se puede hacer a propósito de todo análisis concreto de la correlación de fuerzas es que estos análisis no pueden ni deben ser fines en sí mismos (a menos que no se escriba un capítulo de historia del pasado) sino que sólo adquieren significado si sirven para justificar una actividad práctica, una iniciativa de voluntad. Muestran cuáles son los puntos de menor resistencia donde puede aplicarse con mayor fruto la fuerza de voluntad; sugieren las operaciones tácticas inmediatas; indican cómo se puede plantear mejor una campaña de agitación política, qué lenguaje entenderán mejor las multitudes, etc. El elemento decisivo de toda situación es la fuerza permanentemente organizada y dispuesta desde hace tiempo que se puede hacer avanzar cuando se considera que una situación es favorable (y sólo es favorable en la medida que esta fuerza existe y está llena de ardor combativo); por esto la tarea esencial es la de procurar sistemática y pacientemente formar, desarrollar, hacer cada vez más homogénea, más compacta y mas consciente de sí misma esta fuerza. [...]» /3
Una de las aportaciones más adecuadas a este debate ha sido la de la Coordinadora de Informática de CGT /4. Elaboraron una estrategia sindical para hacer crecer la conciencia de clase en el sector, un sector, como ellos muy bien destacan, con un profundo elitismo de clase; la han aplicado durante algunos años y han obtenido grandes resultados (grandes resultados en comparación al panorama general). Y ahora justamente dicen: esto nos ha funcionado a nosotros, ¿por qué no seguimos con esta línea en otros sectores? Estando en general de acuerdo con la estrategia sindical de organización desde la base independientemente del centro de trabajo al que se pertenezca, habría que preguntarse si efectivamente el sector informático es un sector clave que arrastre a otros sectores y si la estrategia utilizada es exportable teniendo en cuenta que los informáticos cuentan con la ventaja de ser de los pocos profesionales difícilmente sustituibles masivamente y en un periodo corto de tiempo, evitando así amenazas de despidos masivos ante convocatorias de huelga. También habría que cuestionar si la clase obrera debe ser organizada a partir de la realidad de los centros de trabajo, centros de trabajo que en su mayoría cuentan con pocos trabajadores (en el 2010 aproximadamente el 95% de las empresas contaban con menos de 10 trabajadores /5), y teniendo en cuenta también que existen experiencias fuera de los centros de trabajo que están funcionando, como la PAH. Este debería ser el debate; como llegar, que lenguaje usar, donde, a quienes, por donde empezar, …


Pero sin duda lo más preocupante es la falta de compromiso militante, este tic tan característico de la actual hegemonía individualista neoliberal de llevar la conciencia de clase desde la independencia y la autonomía, “desde afuera” no solamente de la propia lucha económica, incluso "desde afuera" del propio movimiento social obrero. Como decía, este Estado parece estar lleno de aspirantes a Gramscis con ciertos toques de egolatría. Déjenme aclararles algo, Gramsci siempre partió su reflexión teórica desde la más activa militancia política, desde dentro del movimiento social de la clase trabajadora y sus organizaciones; para analizar, una vez en la cárcel, la derrota que supuso el ascenso del fascismo y a partir de ahí concluir como se debería recomponer el partido y por ende la clase obrera.

El debate teórico es necesario, pero igual de necesario es la militancia política en el interior del movimiento social obrero organizado. Estas reflexiones teóricas, si se tienen al externo de las organizaciones a través de las cuales se debe construir y homogeneizar la clase trabajadora («el partido en el gran sentido histórico de esta palabra» /6), se quedan en simples postulados sociológicos. Y la sociología, como la indiferencia, es un peso muerto para la tarea revolucionaria.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ ¿Quiénes son los de abajo?, Pablo Iglesias, Público, http://blogs.publico.es/pablo-iglesias/291/quienes-son-los-de-abajo/

2/ La clase obrera hoy: canis e informáticos (Respuesta a Pablo Iglesias), Nega, Kaosenlared, http://www.kaosenlared.net/colaboradores/item/63046-la-clase-obrera-hoy-canis-e-inform%C3%A1ticos-respuesta-a-pablo-iglesias.html

3/ Extracto de “Análisis de las situaciones. Correlaciones de fuerzas”, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

4/ Quienes trabajamos en informática somos clase obrera. Aportación al debate abierto por Nega y Pablo Iglesias, Coordinadora de Informática de CGT, http://www.cgtinformatica.org/content/quienes-trabajamos-en-inform%C3%A1tica-somos-clase-obrera-aportaci%C3%B3n-al-debate-abierto-por-nega-y

5/ Demografía armonizada de empresas, Instituto Nacional de Estadística, año 2010, http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft37%2Fp204&file=inebase&L=0

6/ En una ocasión, el poeta amigo de Marx, Ferdinand Freiligrath (1810 - 1876), le hizo un reproche sobre la estrechez partidaria de una organización política puntual de Inglaterra. En una carta del 29/2/1860, Marx le responde: «Yo siempre he entendido por partido, el partido en el gran sentido histórico de esta palabra».

domingo, 7 de julio de 2013

La necesidad de la movilización social y de un proyecto político de ruptura

Últimamente se han acelerado los procesos de convergencia que llaman a la unidad de la izquierda, fruto quizá de la necesidad de victorias más allá de las pequeñas victorias parciales de por ejemplo la PAH, y fruto quizá, porque no decirlo, de la urgencia de conformar un proyecto político de cara a ofrecer una alternativa al régimen surgido del “consenso” del '78 que se descompone a marchas forzadas.

Pactos de la Moncloa


Habría primero que analizar que significó el pacto del '78. El pacto del '78 fue una reforma del régimen franquista por arriba en aras de darle un aspecto más democrático que permitiera la entrada de España en la OTAN y en una incipiente Unión Europea, y que no cambiase el status quo existente, es decir, que se mantuvieran intactos los privilegios de la oligarquía que controlaba la colonia española en la época franquista. Sí, la II República Española fue ocupada militarmente por el ejército que vino del sur, y es que este país tiene todas las características de un país colonizado.

Una casta política corrupta que como prioridad tiene la defensa y el mantenimiento de los privilegios de la oligarquía financiera y empresarial de este país y extranjera, unos sindicatos oficialistas tomados por el poder neoliberal dedicados a pactar continuamente el retroceso en derechos de los trabajadores, una burguesía más corrupta y desvergonzada si cabe que se dedica a parasitar al Estado que tanto critica; gasto innecesario en grandes infraestructuras cuyos únicos beneficiados son las grandes empresas adjudicatarias (aeropuertos sin aviones, trenes sin pasajeros, autovías sin coches), servicios públicos en un proceso acelerado de descomposición y liquidación a través de privatizaciones generalizadas, industria vendida y deslocalizada, ruina agraria con la tierra concentrada en menos manos que en la España del '36, un paro insufrible, y un monocultivo particular, el ladrillo, que tuvo una fuerte inversión nacional y extranjera lo cual alimentó la burbuja que terminó por explotar, inversores que exigen ahora su devolución con intereses poniendo al Estado y a todos los trabajadores de este país como garantes de ese pago a través de la reforma del artículo 135 de la Constitución Española. En resumidas cuentas, la Monarquía Ladrillera de España.

Aeropuerto de Castellón


Los mecanismos de control también cambiaron como en un país colonizado, de la tutela y amenaza continúa del ejército en el régimen franquista se pasó al control mediante la corrupción y la deuda en el régimen “juancarlista”, añadiendo el uso de la represión de la policía y la seguridad privada en caso de que a alguno se le ocurriera levantar la voz denunciando el robo a base de preferentes y demás estafas, bajada de sueldos generalizadas a través de sucesivas reformas laborales o subida de impuestos (en su mayor parte indirectos) que repercuten sobre todo en las clases trabajadoras.

Estando en estas condiciones, algunos solamente ven urgencia en la conformación de un frente electoral que logre apartar a los gobiernos actuales en el Estado y las Comunidades Autónomas, como si un simple cambio de caras sin un programa real de ruptura y sin una fuerte movilización social y política que lo apoye pudiera revertir esta situación. Seamos serios, o se pagan deudas, deudas privadas sobre todo de bancos (e indirectamente de grandes empresas, las realmente beneficiadas de la contención de la prima de riesgo) que fueron estatizadas a base de millonarios rescates y cuyos intereses se comen actualmente un tercio de los Presupuestos Generales del Estado; o se pagan médicos, profesores, seguros sociales y pensiones.

Se hace necesario la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía y de la banca, y sobre todo auditar públicamente la deuda y proceder al repudio y el impago de la parte que se considere ilegítima. Esto es ya en sí una ruptura no solo con el régimen “juancarlista” autóctono, sino con el capital internacional, el cuál ha demostrado sobradamente a lo largo de la historia cual es su reacción ante este tipo de políticas alternativas:
  • España 1936 - 1939: El Frente Popular gana las elecciones el 16 de febrero de 1936. Entre otras reformas, procede a la reforma agraria en un país en donde la tierra estaba la mayor parte concentrada en las manos de grandes terratenientes y de la Iglesia. Ese mismo año se produce un golpe de Estado que desemboca en una guerra civil en donde la II República se ve sola sin el apoyo de las naciones occidentales y con el resultado sobradamente conocido.
  • Chile 1970 - 1973: Salvador Allende llega al poder tras unas reñidas elecciones en 1970 apoyado por la Unidad Popular. Empezó a llevar a cabo una serie de reformas para mejorar las condiciones de vida del pueblo chileno; estatización de los sectores clave de la economía, nacionalización del cobre y aceleración de la reforma agraria. En 1972 da un discurso en la ONU denunciando las prácticas mafiosas de las grandes compañías transnacionales. En 1973 se produce un golpe de Estado con Pinochet a la cabeza, financiado por EEUU en el marco de la operación Condor, que acabó con el gobierno y la vida de Allende.
  • Burkina Faso 1983 – 1987: Thomas Sankara toma el poder a través de un golpe de Estado en 1983. A pesar de ser un militar que tomó el poder a través de un golpe de Estado, siempre puso por delante el bienestar de la población de Burkina Faso. Nacionalizó tierras, estatizó los minerales, inició campañas de inmunización y alfabetización, prohibió la ablación y se enfrentó a la dictadura de la deuda. En julio de 1987 pronunció un discurso en el marco de la Conferencia de la Unión Africana en el que llamó al repudio de la deuda del continente africano. Meses más tarde se produjo un golpe de Estado y Thomas Sankara fue asesinado.
  • Venezuela 2002. Tras la aprobación de una serie de leyes en las que se incluía el reparto de la tierra que todavía mantenían los grandes latifundistas venezolanos, el gobierno constitucional de Hugo Chávez sufre un golpe de Estado por parte de algunos militares, la oposición civil y con sospechas verosímiles de intervención de EEUU y en parte, de España. El golpe fracasó, aún así continúa, y más aún tras la muerte de Chávez y la elección de Nicolás Maduro como presidente, el acoso y manipulación continuada de los grandes medios de comunicación internacionales, además de intentos de desestabilización del país por parte de la oposición.
  • Honduras 2009. El 28 de junio de 2009 el gobierno constitucional de Manual Zelaya sufre un golpe de Estado con la excusa de estar promoviendo una referéndum para perpetuarse en el poder y con, una vez más, sospechas más que razonables de la intervención del embajador de EEUU en la zona. En realidad el referéndum no era tal, sino una consulta popular gestionada por el Instituto Nacional de Estadística para conocer la opinión de la población respecto a la necesidad de abrir un proceso constituyente que permitiera modificar la Constitución, Constitución que fue instaurada por la última dictadura militar y que protege los privilegios de la oligarquía hondureña.
Thomas Sankara


Algunos, ignorando por completo el proceso histórico de la involución neoliberal que nos ha traído hasta aquí, ignorando el análisis razonado del momento actual e ignorando las lecciones que nos da la historia, pretenden plantear la respuesta solamente en torno a un frente electoralista y haciéndonos creer que solamente con la honradez y pequeñas reformas se puede cambiar el estado de las cosas. Como decía, o se paga la deuda que condena a este país a la miseria y al expolio o se produce una ruptura con el capital nacional e internacional con la negación de su pago. No hay más. ¿Reforma o revolución? Permítanme que les diga, tras los últimos disturbios en los países escandinavos y la riada de personas bajando de las favelas portando banderas del Che en Brasil, «al progresismo se le acaban las coartadas» /1.

La movilización social continuada y organizada es fundamental para un proceso de cambio de largo recorrido, y para ello hay que contar con aquellos que la están organizando en la actualidad, el sindicalismo alternativo y los movimientos sociales de diferente índole, aunque la lucha de estos por si solos no sea suficiente. El movimiento social actúa parcialmente centrado en una realidad concreta, y por lo tanto, es reformista tanto en cuanto no plantea una lucha de poder, de contrapoder, sino que plantea la reforma de una cuestión concreta al poder del que presupone su existencia. Ojo, no se está planteando que los movimientos sociales no abran pequeñas rupturas dentro del sistema y sean útiles dentro de sus límites, un ejemplo claro es la PAH que ha ido a incidir de lleno contra la ideología dominante de la propiedad privada capitalista para reivindicar su uso social; sino que su parcialidad y su duración determinada no permiten plantear la cuestión de la formación de un contrapoder, de una nueva hegemonía cultural y política. La clave estriba en que desde la autonomía de sus asambleas y de sus acciones converjan a un nivel más general con la izquierda política y social en torno a un programa de ruptura que homogeneice la lucha y defina unos objetivos comunes de contrapoder, construidos abierta y democráticamente.



La clase dirigente ha perdido ya toda legitimidad, ya no tienen el consenso social para seguir adelante con su política de involución histórica neoliberal y la imponen por la fuerza. En un momento así podría llegarse a una situación de impasse, esto es, a una situación en el que la clase dirigente no pudiendo gobernar tampoco se ha verificado el bloque contra hegemónico que pueda tomar el poder; lo que podría provocar el surgimiento de una solución «cesarista» /2, siendo los gobiernos de coalición un momento inicial de esta solución. El desarrollo del «cesarismo» a esta situación de «equilibrio catastrófico» es difícil de predecir y su carácter, si progresista o regresivo, sería todo una incógnita que debería verificarse en el desarrollo concreto del mismo.

En definitiva, las preguntas que se nos plantean son, ¿reforma o revolución?, convenciéndonos que la revolución necesita de la lucha coordinada, organizada y en torno a un proyecto político de ruptura que la homogeneice, y teniendo en cuenta también que la batalla hay que darla en diferentes frentes: social, cultural, político, sindical y electoral; y una segunda cuestión, ¿nos permitimos el lujo de esperar a ver como se despeja la incógnita del «cesarismo» o nos decidimos definitivamente a crear el proyecto político que sea la herramienta de afirmación de este nuevo poder?


Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ Al progresismo se le acaban las coartadas, Jorge López Ave, insurgente.org, http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ultimas-noticias/item/6190-al-progresismo-se-le-acaban-las-cohartadas 

2/ El cesarismo, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

sábado, 22 de septiembre de 2012

El País Vasco como vanguardia de la lucha obrera en el Mediterráneo

Pa bajo las quintas, aúpa "La Federal"
Antonio Gálvez Arce, 1872

Hace poco he tenido la oportunidad de pasar unos días de descanso por tierras vascas. He tenido la gran suerte de disfrutar de sus gentes, sus montañas y playas, su gastronomía; he disfrutado como un niño. También he tenido la oportunidad de discutir, hablar, conversar y entender las reivindicaciones que el pueblo vasco (o al menos una parte importante) llevan haciendo desde hace mucho tiempo, siglos.


En primer lugar he de decir que en el País Vasco viven vascos, hablan euskera y hacen cosas de vascos. Y esto es lo mismo en el País Vasco, en los valles de Navarra y en la parte francesa de Baiona. La identidad cultural de este territorio está muy marcada, y parto de la convicción de que los pueblos tienen todo el derecho a decidir como organizarse, como convivir y lo que es más importante, como repartir la riqueza que crean y con quién compartirla.

Dicho esto, lo que no entiendo es que en este momento histórico de globalización del capitalismo, donde las oligarquías locales pierden poder respecto a la ofensiva del capital internacional, la estrategia de la lucha obrera en ciertos territorios o pueblos pase por la creación de estados o declaraciones de independencia junto a la burguesía local; una estrategia a la defensiva. Un estado, como sabemos, es una estructura represiva para proteger los intereses de clase de una minoría, no hay libertad para la clase trabajadora en un estado burgués, sea el estado español, el estado catalán o el estado vasco. La diferencia radica en quién es el explotador, porque los explotados son siempre los mismos.

No entiendo, refiriéndome a los catalanes, que os manifestéis junto a vuestros torturadores, aquellos que no dudan en mandar a las fuerzas del desorden a machacaros con sus porras y pelotas de goma, aquellos que indultan a torturadores, aquellos que no investigan la muerte de ciudadanos en las cárceles catalanas, aquellos que recortan en servicios básicos. ¿Queréis formar un estado con ellos? ¿No os dais cuenta trabajadores catalanes, que con la manifestación de la Diada, magnificada por los medios mientras se silencia el 15S, se están tapando las torturas, recortes, violencia de estado, la pobreza y la miseria?

Artur Mas, durante el discurso de la Diada 2012
Pero sin embargo lo entiendo; porque puestos a independizarnos, yo, desde Murcia, también me quiero independizar de este estado español. De este estado que viola una y otra vez los derechos humanos (consulten ustedes el artículo número 25), que incumple tratados internacionales sobre inmigración y asilo político y sus propias leyes al respecto [1], que se pasa por el arco del triunfo una gran parte de la Constitución Española del 78; este estado que es condescendiente con los poderosos [2] e implacable con los débiles y víctimas de grandes estafas [3], este estado de listas negras de la policía, detenciones preventivas; un estado que crea unos especímenes garrulos, analfabetos, hipócritas y cobardes, que justifican y callan ante el robo de los poderosos, pero se afanan en el escarnio público de una persona que no ha hecho nada malo a nadie, sino masturbarse como cualquier hijo de vecino [4]. No, no quiero tener nada que ver con este estado.

Esta cuestión no es nueva, la historia de la península está repleta de alzamientos contra el estado centralista, véase la revolución cantonal (iniciada por cierto en Cartagena y Murcia) de 1873 o la Revolución de Asturias de 1934. Alzamientos independentistas y federalistas aún cuando en Cartagena, Murcia y Asturias seguramente no existe una identidad cultural tan marcada como la de Euskal Herria. ¿Cuál es entonces el hilo conductor, el motor de todos estos alzamientos de los últimos 200 años? Paul Lafarge lo explica muy bien en su trabajo sobre El método histórico de Karl Marx:

"La historia, por el contrario, muestra a los pueblos retardándose unos en sus fases de evolución, que otros atraviesan a paso de carrera, mientras que otros retroceden de las que ya habían alcanzado. Estas detenciones, progresos y regresos no se explican más que aclarando la historia social, política e intelectual de los diferentes pueblos por la historia de los medios artificiales en los que han evolucionado: los cambios de estos medios, determinados por el modo de producción, determinan a su vez los acontecimientos históricos.
Los medios artificiales no se transforman sino a costa de luchas nacionales e internacionales; los sucesos históricos de un pueblo están, pues, colocados bajo la dependencia de relaciones que se establecen en el medio artificial para transformar a este pueblo, que ya ha sido formado por el medio natural y las costumbres hereditarias y adquiridas. El medio natural y el pasado histórico imprimen a cada pueblo caracteres originales, de donde se concluye que el mismo modo de producción no engendra con una exactitud matemática medios artificiales o sociales idénticos, y no ocasiona, por consecuencia, acontecimientos históricos absolutamente parecidos en los diferentes pueblos, y en todos los momentos de la historia, porque la concurrencia vital internacional se amplía y se intensifica a medida que crece el número de pueblos que llegan a las etapas superiores de civilización. La evolución histórica de los pueblos, como la evolución embrionaria de los seres, no está, pues, predeterminadas: si pasa por instituciones familiares, de propiedad, jurídicas y políticas parecidas, y por formas de pensamiento filosófico, religioso, artístico y literario análogas, es porque los pueblos, cualesquiera que sean las razas y su habitación geográfica, pasan, al desarrollarse, por necesidades materiales e intelectuales sensiblemente parecidas, y deben recurrir forzosamente, para satisfacerlas, a los mismo procedimientos de producción."
Paul Lafargue

Lafargue establece (explicando el materialismo histórico de Marx) que, aunque el medio natural y el pasado histórico (o la identidad cultural) influyen en los acontecimientos históricos de un pueblo, el motor de la historia de los mismos es el modo de producción (como se produce) y por lo tanto, es la superación de la explotación del ser humano por el ser humano lo que mueve a los pueblos a transformarse y transformar los medios artificiales de su subsistencia o bienestar. Es más, estos cambios se producen a costa de luchas nacionales e internacionales, por lo que los pueblos estamos conectados unos con otros, y aún más con el desarrollo de las comunicaciones internacionales.

Los continuos alzamientos de los pueblos de la península ibérica en los últimos dos siglos tienen elementos particulares de cada realidad cultural, pero todos se explican por esta superación de la explotación. Y es ahora, en este momento histórico donde el capital internacional ha acumulado un poder que supera a las oligarquías nacionales y locales en la periferia europea, cuanto más relacionadas están las luchas de los diferente pueblos que componen el sur de Europa.

Posiciones estratégicas a la defensiva, enroques localistas y coaliciones con las burguesías locales distraen y neutralizan la lucha obrera no solamente a nivel local, sino en el resto de la península y el Mediterráneo. Un gobierno en el País Vasco a la andaluza nos condenaría a años de ostracismo político al resto de personas y organizaciones que luchamos en el resto del territorio.

Dentro del conglomerado de partidos, sindicatos y movimientos sociales que conforman la resistencia a esta ofensiva neoliberal terrible, tenemos claro el modelo de convivencia, la república (entendida como res publica, salvaguarda de lo común) federal construida desde la base y la libre determinación de los pueblos, tenemos claro el programa político basado en una economía al servicio de las personas y no al servicio de los intereses del capital, y tenemos en común el contexto internacional, que pasa por la formación de un frente Mediterráneo socialista de cooperación y desarrollo frente a la Europa de los mercaderes y la libre circulación de capitales, que no de derechos.

La cuestión es, ¿en las próximas elecciones vascas, EH Bildu va a asumir la vanguardia de la lucha de los trabajadores del sur de Europa y el Mediterráneo, o en cambio, va escuchar los cantos de sirena kantianos sobre identidad y patria que llegan desde el otro lado de la alambrada, esos mismos cantos que son escuchados por la izquierda parlamentaria catalana?

Pedro Luis López Sánchez – Twitter @estrateglobal

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[2] Los evasores podrán acogerse a la amnistía fiscal pagando menos del 10%, http://economia.elpais.com/economia/2012/07/03/actualidad/1341343074_617174.html

[3] El Gobierno impone quitas a las preferentes sin ninguna compensación a los afectados, http://www.farodevigo.es/galicia/2012/08/24/gobierno-impone-quitas-preferentes-compensacion-afectados/676730.html

[4] La concejal del vídeo erótico recibida con gritos de 'puta' y 'zorra' en el pleno, http://www.elmundo.es/elmundo/2012/09/06/espana/1346957296.html

domingo, 26 de febrero de 2012

¡La deuda no la pagamos!

De la estrategia global a la acción local

“Es cierto que el desarrollo tiende hacia el internacionalismo, pero el punto de partida es «nacional» y en este punto de partida hay que tomar pie.”
Internacionalismo y política nacional, Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno, Gramsci

El Comité Griego contra la Deuda ha hecho pública una propuesta [1] en la que afirma lo siguiente: “la lucha griega de 2012 para la Europa actual, es a lo que España fue para la Europa "de los de abajo" en 1936. En 1936, la resistencia española contra el fascismo fue derrotada al permanecer trágicamente sola y sin ayuda. No es necesario recordar las consecuencias de pesadilla que siguieron a la derrota de España como conejillo de indias, y las heridas abiertas que han perdurado hasta ahora”. Es un afirmación valiente y potente, pues nos hace entender que la realidad europea es más peligrosa de lo que parece, lo cuál nos invita a analizar la situación internacional y establecer cuál es nuestro papel en ella, para luego poder decidir la respuesta más efectiva posible ante esta nueva agresión contra la clase trabajadora europea.

Vivimos en el paraíso capitalista, es decir, el gobierno de los bancos y de las transnacionales. El capitalismo globalizado ha conseguido imponer su ética y normas en todas las partes del planeta e incluso está logrando dirigir las políticas de algunos países del Norte, entre los que nos encontramos. Para ello hace uso de diversos mecanismos, uno de ellos es, sin duda, el uso de la fuerza, las guerras imperialistas de EE.UU e Inglaterra. Aún así existen otros mecanismos más sutiles que llevan actuando varias decenas de años y que permiten a esta dictadura del capital someter a los pueblos, siendo el chantaje sobre la deuda soberana el que mejores resultados está dando (para los capitalistas, claro).

La primera crisis de la deuda estalló en 1982, siendo especialmente virulenta en México y en los países de América del Sur. Los acreedores, con ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), impusieron en estos países “programas de ajuste estructural” (¿os suenan?, aquí los llamamos reformas estructurales) para reducir los gastos del Estado y aumentar la recaudación, de forma que se garanticen los reembolsos de la deuda a cualquier precio y por encima de cualquier consideración. Para ello se volcó la producción en la exportación y se abandonó los cultivos para abastecimiento local, se sucedieron privatizaciones masivas, se liberalizó la economía y se abrieron los mercados a las multinacionales. Este mecanismo de la deuda supone, en la práctica, el desangrado de los pueblos por sus estados y la degradación continúa de sus condiciones de vida. Es más, es un mecanismo sutil de dominación de los pueblos por parte de los acreedores, grandes multinacionales, grandes potencias y en definitiva por parte del gobierno capitalista global.

El capitalismo globalizado, en su deriva voraz e insaciable, no se ha conformado con el denominado Tercer Mundo. Ahora este mecanismo de la deuda se ha tornado de terrible actualidad en los países periféricos de la Unión Europea. Basta recordar la reforma de la Constitución Española tramada con nocturnidad y alevosía por las clases dirigentes de PP y PSOE para darnos cuenta que estamos metidos de lleno en este círculo infernal que supone la deuda.

Artículo 135.3 de la Constitución Española:

El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito.

Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión.

El volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas en relación al producto interior bruto del Estado no podrá superar el valor de referencia establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.

Por lo tanto, dentro de la dinámica de clases a escala global, la realidad nos catapulta fuera de Europa hacia el Mediterráneo. Nuestros problemas, los problemas de nuestra clase trabajadora, son más propios del Norte de África que del Norte de Europa. Un par de ejemplos, el pago de la deuda externa de Marruecos supone en torno a 30% de su P.I.B., y sin embargo, Alemania se financia a coste cero; y la tasa de paro juvenil en Marruecos está en torno al 31%, la de Alemania en torno al 7%. Dicen que lo que nos espera es la “reforma a la alemana”, y yo digo que ojalá fuera realmente así, pero España es demasiado débil para seguir la senda del imperialismo intraeuropeo alemán. Nuestros problemas son diferentes del proletariado alemán, y por ende, las soluciones son también distintas.

Siguiendo esta línea de argumentación, nuestro papel dentro de la lucha contra el capitalismo globalizado se encuentra en la lucha contra el chantaje de la deuda, y por lo tanto, pasa por la asociación con las luchas contra la deuda en todo el Mediterráneo. Los griegos, más avanzados que nosotros en esta lucha, lo tienen muy claro, y queda reflejado en la ponencia de Leonidas Vatikiotis en el encuentro “Viviendo en deudocracia”, Quién debe a Quién, Madrid, 7 y 8 de octubre de 2011, “El origen de la deuda pública griega y razones para no pagarla” [2]. Hay que recordar que el derecho internacional recoge que un préstamo concedido a un poder despótico, que le sirva para reforzar su poder y no para beneficiar a su población, el régimen democrático que lo suceda no tiene la obligación de pagarlo; pues se considera una deuda odiosa. Pero debemos ir más allá, si los préstamos concedidos han sido impuestos a democracias por medio del chantaje y a espaldas de los pueblos para salvar los intereses privados de una minoría como es la banca europea, aún no siendo una deuda odiosa desde el punto de vista jurídico, es del todo ilegítima. Los griegos, y volviendo al artículo citado que abría este artículo [1], saben también que solos no pueden combatir contra este chantaje, y hacen continuos llamamientos a la lucha internacional contra la deuda ilegítima y odiosa.

La lucha es internacional, cierto, aún así no podemos caer en la inacción a la espera de la coordinación con el resto de proletariados de otros países. Es necesaria la concienciación sobre el mecanismo de la deuda, que es la palanca sobre la que se apoyan todos los recortes que estamos sufriendo, y para ello hay que luchar, hay que salir a la calle, hay que hacer huelgas. Las manifestaciones del 19 de febrero, la primavera valenciana y las manifestaciones en contra de los recortes en educación en todo el estado nos demuestran que hay ya bases movilizadas. Decía Ernesto Che Guevara, “Nos empujan a esa lucha; no hay más remedio que prepararla y decidirse a emprenderla”. Hay que decidirse a emprenderla, repito yo.

Todos vimos las imágenes de Atenas ardiendo en la última huelga general a causa del enésimo chantaje de la Troika europea, imponiendo terribles recortes a cambio de un nuevo rescate (en realidad préstamos para pagar otros préstamos de deuda odiosa o ilegítima). Seamos serios, es de muy buena voluntad manifestarse delante de la embajada griega en solidaridad con el pueblo griego, pero no sirve de mucho. Solamente estaremos ayudando a los griegos, y por ende a la lucha obrera internacional, cuando se consiga que una buena parte de los trabajadores de este país se echen a las calles comprendiendo y luchando porque la solución pase por la auditoría de la deuda pública y el no pago de la parte de ella que se establezca ilegítima y odiosa.

Estaremos poniendo en un aprieto al capitalismo global cuando los trabajadores nos pongamos en huelga al grito de: ¡La deuda no la pagamos!

Pedro Luis López Sánchez – Twitter @estrateglobal

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[1] A proposal by the Greek Committee against the Debt, The Greek committee against the Debt (www.contra-xreos.gr), http://takethesquare.net/2012/02/20/a-proposal-by-the-greek-committee-against-the-debt/

[2] El origen de la deuda pública griega y razones para no pagarla, Ponencia de Leonidas Vatikiotis en el encuentro “Viviendo en deudocracia”, Quién debe a Quién, Madrid, 7 y 8 de octubre de 2011, http://madrilonia.org/2011/10/el-origen-de-la-deuda-publica-griega-y-razones-para-no-pagarla/

domingo, 30 de octubre de 2011

La izquierda abertzale, ETA y el pensamiento sectario

"Una de las manifestaciones más típicas del pensamiento sectario (...) es la de creer que siempre se pueden hacer determinadas cosas incluso después de haber cambiado la «situación político-militar»."
Manifestaciones de sectarismo, Notas sobre Maquiavelo, sobre la política y sobre el Estado moderno, Gramsci

Tras el anuncio del cese definitivo de la lucha armada por parte de ETA, la realidad político-militar del País Vasco ha cambiado. La estrategia planteada hace años por ETA y por la izquierda abertzale de socializar el dolor ha fracasado. Más allá de debates insulsos sobre el relato, vencedores y vencidos y demás cuestiones absurdas y artificiales creadas para el consumismo dialéctico de contertulios y demás personajes del show mediático; es necesario un análisis, siempre desde una perspectiva revolucionaria, sobre las equivocaciones que han producido tanto dolor y sufrimiento, y que en definitiva, han actuado como elementos regresivos o reaccionarios, es decir, han contribuido a la desmovilización de la izquierda revolucionaria y al mantenimiento del status quo imperante, el orden existente.

Quisiera centrar mi análisis en dos aspectos, el uso de la violencia y el derecho de autodeterminación como medio de consecución del "estado" socialista en el País Vasco.

El estado moderno mantiene el monopolio de la violencia, y este monopolio sustenta la legitimidad de su uso para mantener el orden existente. Un movimiento que quisiera poner en cuestión el orden existente tendría que progresivamente tener más capacidad de violencia y mantener fuertes vínculos con los movimiento sociales y organizaciones políticas afines, con la masa crítica. No siendo así, se corre el riesgo de legitimar al estado moderno en cada acción violenta, perdiendo cada vez más los vínculos con la base social, como efectivamente ha ocurrido en el caso de ETA. Es más, desde una perspectiva revolucionaria, el uso de la violencia no es gratuito, en realidad, el uso de la violencia debería darse en legítima defensa y esta percepción debería ser compartida por la masa social crítica que sustenta el partido. Me explico, la violencia en el acto revolucionario no viene dada con el objetivo de la imposición de un nuevo orden, la violencia viene dada en defensa de la nueva filosofía ya asumida por una parte importante de la masa social. Es decir, solamente cuando una parte importante de la masa social esté concienciada se podrá actuar en legítima defensa cuando el orden ya antiguo aplique violencia para mantenerse.

Volviendo a la cuestión de ETA, es posible que hasta la disolución de ETApm en 1986 el uso de la violencia estuviera ampliamente aceptado por la masa social en legítima defensa de las agresiones sufridas por el régimen franquista. Aún así, la dirección de ETApm supo ver que la realidad político-militar del País Vasco y de España estaba en proceso de cambio o había ya cambiado, y que por lo tanto, la estrategia debería cambiar. Desgraciadamente no supo frenar la inercia sectaria del movimiento. Esta inercia sectaria se tradujo en intentar seguir con la misma estrategia violenta aún cuando la realidad político-militar había cambiado. Esta es la equivocación ideológica que ha causado tantísimo dolor y sufrimiento, pero no sólo, sino que ha contribuido al mantenimiento del orden existente, ha actuado como un factor regresivo y contrarrevolucionario.

Aún así no querría quedarme solamente en un análisis superficial del partido político de la izquierda abertzale, entendido éste como el conjunto de la masa social, los dirigentes y el nexo ideológico que los une. Querría analizar este tercer aspecto, el nexo ideológico, el supuesto derecho de autodeterminación del pueblo vasco. La cuestión nacional y el presunto "derecho de autodeterminación de las naciones" dentro de la lucha obrera surge en el Congreso de Londres de 1898 a instancias del PSP (Partido Socialista Polaco), que solicitaba la independencia de Polonia como exigencia del socialismo internacional. El derecho de autodeterminación de Polonia siempre se analizó dentro del socialismo científico como una cuestión estratégica. Desde Marx y Engels hasta las posiciones contrapuestas de Rosa Luxemburgo y Lenin, la cuestión venía analizada en función de como las reivindicaciones nacionales polacas podrían ser un elemento regresivo o progresivo para las revoluciones burguesas que recorrían Europa, y en contra del elemento considerado más reaccionario entonces para dichas revoluciones, la Rusia zarista. Las reivindicaciones del PSP no fueron asumidas por ningún partido presente en el congreso por su escaso contenido práctico y ninguna reivindicación nacional dentro del movimiento obrero ha sido tomada nunca en términos absolutos. Por lo tanto, en la actualidad, la cuestión nacional dentro del marxismo y del socialismo científico debe analizarse en función de si actúa de forma regresiva o progresiva hacia un cambio de modelo económico enfrentado al capitalismo globalizado. Creo que no solo la reivindicación del derecho de autodeterminación está actuando como elemento regresivo ante el surgimiento de fuerzas sociales globalizadas, sino que las propias fronteras nacionales existentes son elementos reaccionarios. La humanidad se encamina hacia una única nación globalizada, el sujeto histórico de este cambio es el proletariado internacional que se rebela contra la explotación económica en todas las partes del planeta y en contra de las clases dominantes globalizadas, y no de otras nacionalidades.

Por lo tanto, mantener la cuestión nacional y el supuesto derecho de autodeterminación como eje programático de la izquierda revolucionaria en el País Vasco es caer de nuevo en el pensamiento sectario; entendido este como el uso de la misma estrategia y las mismas proclamas en una realidad político-militar totalmente cambiada respecto a la existente en el momento del nacimiento de la izquierda abertzale como movimiento social o partido político, y bastante más alejada del capitalismo existente antes del proceso de globalización económica.

Quizá ETA y la izquierda abertzale deban apagarse y desaparecer para dejar sitio de crecimiento a una izquierda revolucionaria que no esté centrada en la cuestión nacional y el derecho de autodeterminación, sino en la superación de las cárceles que suponen las fronteras nacionales para el surgimiento y organización de un movimiento obrero internacional que de respuesta a los retos que supone un capitalismo globalizado dirigido por entidades supranacionales.

Pedro Luis López Sánchez – Twitter @estrateglobal
La Estrategia Global - http://laestrategiaglobal.blogspot.com/

jueves, 20 de octubre de 2011

La gran estafa o funcionamiento básico del capitalismo

A riesgo de escribir una entrada con un texto evidente desde el punto de vista económico, creo en la necesidad de explicar de la forma más sencilla posible los mecanismos por los cuáles se mueve la economía capitalista, de forma que podamos afrontar y filtrar con espíritu crítico la cantidad de información sesgada que nos llega desde los medios de comunicación de masas a propósito de la crisis y sus consecuencias.

Partamos del hecho real de qué son los bancos los que tienen el dinero, el capital. Imagina que eres una PYME (las Pequeñas y Medianas Empresas representan en torno al 80% del empleo en España) y quieres producir algún tipo de producto o prestar algún tipo de servicio. Necesitas dinero por adelantado, por ejemplo para empezar a emplear a trabajadores, comprar maquinaria, pagar el alquiler de las oficinas, iniciar ciertos proyectos, … Ese dinero se lo tienes que pedir a un banco que te lo presta a un cierto interés. Finalizada la producción, con la riqueza que se ha producido, tienes que pagar al banco con intereses, pagar a los trabajadores y te tienes que quedar con una cierta cantidad de enriquecimiento propio (para eso montas una PYME). Ahora, si quieres seguir cubriendo tus necesidades o quieres seguir enriqueciéndote no puedes parar de producir, y para poder seguir produciendo tienes que pedirle de nuevo dinero al banco; por ejemplo para comprar las materias primas necesarias, actualizar la maquinaria, contratar a más trabajadores, seguir empleando a los que tenías, embarcarte en nuevos proyectos, … De esta forma, para que la economía capitalista funcione no se puede parar de producir, de crecer, y para ello debe haber inversión, es decir, debe existir alguien que te preste el dinero necesario para poder producir, los bancos, a cambio de una devolución con intereses. Este sistema productivo no solo se aplica a la PYME, evidentemente, sino a cualquier tipo de actividad económica en la actualidad. De ahí que el motor de la economía sea el crecimiento, producir cada vez más, y si no se crece, no se genera empleo.

Sigamos profundizando. Decíamos que no se puede parar de producir, y estos productos lógicamente deben ser comprados, por lo tanto, no se puede parar de consumir con el dinero que se ha ganado produciendo. De ahí el afán intencionadamente consumista de los países desarrollados o capitalistas. Para seguir enriqueciéndose, las empresas producen más y más, y el banco les presta más y más porque aún le sigue siendo rentable; pero el nivel de consumo empieza a no mantenerse, es decir, la sociedad empieza a no ser capaz de absorber todo aquello que se está produciendo al ritmo esperado. La razón es que se produce antes, incluso mucho antes, de saber cual va a ser la demanda real, es decir, lo que la sociedad va a necesitar; además, esto importa poco (la demanda real) pues la motivación para producir es el enriquecimiento propio y no la satisfacción de necesidades humanas reales. Como el consumo baja, las empresas empiezan a recortar para mantener la rentabilidad, despidiendo a trabajadores o recortando sus salarios, pero claro, esto hace que se consuma aún menos, contagiando incluso a otros sectores de la economía y empeorando la situación. Al final la burbuja de producir por encima de la demanda real estalla en una crisis de sobreproducción. Cuando esta crisis de sobreproducción se contagia al resto de los sectores de la economía incluso a nivel global, hablamos de una crisis general de sobreproducción. Esto ocurre cíclicamente en el sistema productivo capitalista. Las crisis de sobreproducción localizadas en ciertos sectores se suelen dar cada 10 años, las grandes crisis generales de sobreproducción se dan cada 50 años aproximadamente. Por lo tanto, en la propia genética del capitalismo está la crisis.

Una vez que se ha entrado en una crisis general de sobreproducción, los bancos dejan de prestar dinero pues ya no hay rentabilidad y la economía capitalista se para, sin inversión no se puede producir como hemos visto con anterioridad. Es más, dejan de prestarse entre ellos mismos porque no se fían de que ciertos bancos no estén también contaminados por la crisis y tengan mucho dinero prestado con una baja probabilidad de poder recuperarlo. Entramos entonces en una crisis financiera o de confianza, de la que hablaban los medios en el 2008. Obviamente, los bancos siguen reclamando todo aquello que han prestado con la complicidad de la clase política. El capital se acumula entonces en unas pocas manos aumentando las desigualdades sociales. Alguien podría argumentar que en realidad los bancos tienen depositantes que se benefician también del “buen hacer” del banco, pero mientras los depositantes se reparten las migajas, los grandes banqueros, grandes inversores y accionistas ganan dinero a espuertas.

Fijaos que los bancos y las juntas directivas de grandes empresas no han generado ningún tipo de riqueza real, no han producido cosas, no han plantado cereales ni ningún tipo de vegetal, no han prestado ningún tipo de servicio de economía real; sin embargo, debido al sistema productivo capitalista, terminan por acumular en sus manos la mayor parte del dinero, del capital. Aquellos que sí han generado riqueza real, los trabajadores de toda índole (trabajadores asalariados, autónomos, pequeños emprendedores, ...), se quedan sin trabajo o negocio, se les pide sacrificios, son desahuciados, humillados y se les persigue hasta que devuelvan hasta el último céntimo (con intereses de demora) del dinero que han pedido prestado para satisfacer necesidades básicas como por ejemplo tener una casa. He aquí el gran robo, el gran golpe, la gran estafa.

Pero todavía no ha acabado el despropósito. Los gobiernos, ante el temor de que los bancos dejen definitivamente de prestar y el sistema colapse por completo, deciden prestar dinero a los bancos (dinero de los contribuyentes, dinero de todos nosotros que entregamos al Estado para financiar sanidad, educación, pensiones, infraestructuras) para que estos a su vez empiecen a prestar de nuevo a empresas y particulares y la economía se reactive; es decir, fluya el crédito, se empiece de nuevo a producir y crecer y se genere empleo, reactivando el consumo. Estos son los llamados planes de rescate en 2009 (por cierto, se está hablando de otros planes de rescate en la actualidad). El plan de rescate en el caso de España funcionó de la siguiente forma: el gobierno para poder prestar a los bancos los 30.000 millones de euros que finalmente prestó, tenía que pedir a su vez ese dinero prestado al mercado, otros bancos y fondos de inversión. Como en el 2009 el Estado podía pedir prestado ese dinero al 2%, pensó en prestarle a los bancos mediante este fondo de rescate al 3% [1], de esta manera a los contribuyentes no les costaría ni un euro ayudar a los bancos, es más, el gobierno pensó en su absoluta ingenuidad que el Estado ganaría con esta operación. Resulta que algún mes después de efectuar este rescate, el Sr. Botín, presidente del Banco Santander, afirmó que en aquel momento “la banca haría un flaco favor a la economía si prestara dinero de forma irresponsable” [2]. Desde el gobierno hubo algún tímido reproche pero nada importante, al fin y al cabo el Estado seguiría ganando. Resulta que meses después se empieza a especular con la idea de si los Estados podrán devolver la cantidad de dinero que han pedido prestado, es decir, si los Estados podrán devolver su deuda. Comienza la crisis de la deuda. Los mismos bancos a los que se les ha prestado dinero al 3%, especulan con la deuda española con el resultado de que en el 2011 al Estado le cuesta pedir dinero un 5%, dos puntos más. En resumen, el Estado prestó en el 2009 dinero de todos nosotros a los bancos al 3%, y estos mismos bancos no solo no han prestado el dinero a las empresas y particulares, el objetivo inicial, sino que han especulado con la deuda española de forma que en el 2011 ellos prestan dinero al Estado al 5% [3]. Y de nuevo, he aquí el gran robo, el gran golpe, la gran estafa.

Si somos capaces de entender este funcionamiento básico del capitalismo (y eso que no hemos entrado en cuestiones de los mercados de seguros, futuros; especulación en estado puro) estaremos entonces preparados para afrontar otro tipo de cuestiones, como por ejemplo la reforma constitucional. La reforma de la Constitución Española plantea que el Estado en su conjunto no podrá gastar más de lo que ingresa, que a simple vista parece lógico, pero debemos entender que hasta la fecha y por lo explicado con anterioridad, el sistema productivo capitalista no es lógico, es cíclico, que es diferente. Básicamente, hemos (han) constitucionalizado la idea (y uso la palabra idea con total conocimiento de causa) de que el Estado no podrá endeudarse para prestar dinero a empresas y particulares que permita reactivar la economía en una situación de crisis general de sobreproducción. Es más, y cito textualmente el artículo número 3 de la reforma, “(...) Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. (...)”. Es decir, hemos (han) constitucionalizado la imposición de que lo prioritario es pagar a los bancos y fondos de inversión que nos prestan dinero, a los Botín & Cía, incluso antes de pagar los gastos de educación, sanidad, pensiones o infraestructuras. Por tercera vez, he aquí el gran robo, el gran golpe, la gran estafa.

Algunos economistas y banqueros (y sus lacayos a sueldo) afirman que, ante la situación descrita, todos somos culpables de la crisis, todos nos hemos enriquecido en los años de bonanza económica, por lo tanto, todos somos en cierta medida actores secundarios de este despilfarro u orgía capitalista. Hay que analizar entonces estos dos aspectos, la culpabilidad y el enriquecimiento.

En cuanto a la culpabilidad, la razón principal consiste en asegurar que los bancos no obligaron a nadie a pedir préstamos, por lo tanto, se es culpable de pedir hipotecas. Destaquemos varios puntos:
  1. Un trabajador, para hacer efectivo el derecho recogido en la Constitución Española de acceso a una vivienda digna, debe pedir una hipoteca a un banco. Otro debate sería que nos plateásemos la vigencia o no de este derecho, pero sinceramente, no me gustaría vivir en una sociedad en la que solamente unos pocos tengan acceso a una vivienda digna y los demás debamos hacinarnos como en el siglo XIX.
  1. Cuando un trabajador se acerca a un banco a pedir una hipoteca no tienen capacidad negociadora salvo ciertas décimas porcentuales en el tipo de interés. El banco impone sus condiciones salvo cierto frenos recogidos en la legislación, que por cierto, en algunos casos se saltaron a la torera.
  1. Un trabajador no tiene culpa de quedarse sin trabajo, no se puede culpabilizar este extremo. Le hayan prestado 200.000 €, 150.000 €, 100.000 € o 50.000 €, si un trabajador se queda sin trabajo, no puede pagar. Si el trabajador estuviera en régimen de alquiler, tampoco podría pagar, se iría a la calle de la misma forma.
  1. El hecho real es que a quién están desahuciando no son a los que tienen dos casas y cuatro coches, como nos quieren hacer creer, sino a los trabajadores más desprotegidos que viven en los barrios más marginales de nuestras ciudades.
En cuanto al enriquecimiento, es cierto que en los años de bonanza económica ha habido la sensación (y el uso aquí de la palabra sensación no es banal) de cierta riqueza, había mucho dinero en movimiento, pero esto era debido a una fuerte inversión, los bancos prestaban mucho. Si uno analiza las rentas del trabajo de los años de bonanza económica, descubrirá, con sorpresa, que los sueldos de los trabajadores no es que fueran altos, sino que han ido descendiendo en torno a un 6% en los últimos 17 años [4]. Lo cierto, el hecho real, es que mientras los bancos prestaban mucho y la economía iba viento en popa, los trabajadores nos hemos ido empobreciendo. Y peor aún, como nos hemos ido empobreciendo, para hacer efectivos los derechos garantizados en la Constitución Española como tener acceso a una vivienda digna, hemos tenido que pedir préstamos, préstamos que hay que devolver con intereses y a los cuáles teníamos fácil acceso. Por enésima vez, he aquí el gran robo, el gran golpe, la gran estafa.

¿Y como se mantiene un sistema así? Imponiendo un sentido de la justicia y de la ética que convenga a los que se benefician del sistema y aplicando violencia cuando sea necesario. Habría que estudiar cada circunstancia global, nacional o local concreta. En el caso español, cuando hubo un intento de proponer otro tipo de economía, dirigida no por el interés del enriquecimiento privado de unos pocos, sino dirigida para y por el bienestar de la mayoría de la sociedad, casualidades, hubo un golpe de estado. Esta idea es discutible, seguramente el golpe de estado tuvo otras muchísimas causas, pero lo cierto es que después de tantísimos años y de tanto dolor, nos encontramos en la actualidad con que las juntas directivas de las empresas englobadas en el IBEX 35, las empresas mas potentes de España, y las juntas directivas de bancos y cajas se encuentran copadas por la oligarquía (o sus descendentes) del antiguo régimen franquista, junto por supuesto, a presidentes de gobierno y ministros populares y socialistas (los nuevos oligarcas aceptados en el club gracias a los servicios prestados). Juzguen ustedes mismos.

Para salir de la crisis, la derecha económica propone recortes y más recortes, pero en realidad lo que se esconde detrás de esta obsesiva dieta económica es la privatización de los sectores aún no privatizados, la educación y la sanidad en el caso español. Dentro de la lógica capitalista, si queremos reactivar la economía deberemos ofrecer sectores rentables a los bancos para que vuelvan a prestar, para que vuelva a fluir el crédito. Si no lo remediamos, la derecha económica llegará al poder, privatizará paulatinamente la sanidad y la educación, el crédito volverá a fluir y la economía se reactivará. Seremos otra vez engañados, como imbéciles, nos creeremos nuevamente en la cresta de la ola y todos estaremos felices y contentos, pero más pobres. Un nuevo ciclo económico pasará y una nueva crisis general de sobreproducción vendrá. Pronostico, aún a riesgo de equivocarme, que si no lo remediamos, para el 2060 – 2070 a los trabajadores, a los de abajo, no nos quedará absolutamente nada, solamente miseria.

Si miramos hacia la izquierda reformista el panorama no es mucho mas halagüeño. En mi opinión está falta de discurso, incluso de una ideología creíble. Tiene buenas intenciones pero es incapaz de llevar a cabo sus propuestas. La ideología de la izquierda reformista se basa en la existencia de estados fuertes que sean capaces de controlar la economía capitalista, de forma que puedan frenar la producción por encima de la demanda real (periodos alcistas) y dar crédito cuando se entra en una crisis de sobreproducción, evitando así, el colapso y la parada de la economía capitalista (periodos bajistas). Aunque la afirmación que voy a realizar es discutible, supongamos que efectivamente esta ideología se aplicó con éxito en la crisis de 1929. El problema es que el capitalismo actual es muy distinto al capitalismo de 1929; se ha globalizado y los estados están más interconectados entre sí, los estados son más débiles que nunca, los sindicatos estás desactivados y la economía está gobernada por una serie de instituciones internacionales con una evidente falta de cultura democrática. Por poner un ejemplo, una propuesta tan evidente como implantar una tasa a las transacciones internacionales para que de esta forma los que más tienen colaboren con la recuperación económica lleva años sin poder llevarse a cabo. Imaginad en qué saco caería proponer una banca pública europea. El problema fundamental, en mi opinión, es que la izquierda reformista tiene una visión idealizada del capitalismo, como si este hubiera existido siempre y debiera existir eternamente, independientemente del desarrollo histórico humano. Sin embargo el capitalismo es una creación humana, un sistema económico creado para beneficiar a unos pocos en detrimento de la mayoría. No se podrá reformar salvo para seguir manteniendo a esta minoría dominante, que en ciertos momentos podrá ceder, es posible, pero para coger más fuerza. La historia de los cien años de socialdemocracia y la situación en la que nos encontramos en la actualidad nos lo demuestra.

El problema no son las crisis, ni las desigualdades sociales, ni siquiera la acumulación de capital en unas pocas manos como afirma Joseph E. Stiglitz [5]. Estas realidades son consecuencias propias de la genética capitalista. El problema principal es el sistema productivo capitalista, la principal causa de este desvarío es la propiedad privada sobre los medios para producir riqueza.

El debate fundamental que está encima de la mesa, lo que deberíamos empezar a plantearnos sin ningún tipo de tapujos ni prejuicios, es la vigencia de la propiedad privada sobre los medios de producción, o visto desde otro punto de vista, debemos plantearnos la posibilidad de construir un sistema productivo democrático en búsqueda del bienestar social y no del interés privado.

Pedro Luis López Sánchez – Twitter @estrateglobal
La Estrategia Global - http://laestrategiaglobal.blogspot.com/

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[1] Fondos de Adquisición de Activos Financieros (FAAF), Ministerio de Economía y Hacienda, Gobierno de España, http://www.fondoaaf.es/SP/Subastas.html

[2] Botín dice que la banca haría "un flaco favor" a la economía si prestara dinero de forma irresponsable, RTVE, 05/02/2009, http://www.rtve.es/noticias/20090205/botin-dice-que-banca-haria-flaco-favor-economia-prestara-dinero-forma-irresponsable/228613.shtml


[4] Evolución de los salarios en España (1978-2010), Alberto Garzón Espinosa, Piju$ €conomicus, http://www.agarzon.net/?p=949

[5] Para curar la economía, Joseph E. Stiglitz, Project Syndicate, 2011, http://www.project-syndicate.org/commentary/stiglitz143/English. Traducción: Rebelion.org, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=137103.