"En efecto. Vivimos una crisis del sistema donde todo está interconectado. La crisis es financiera, económica, climática, alimentaria, migratoria. Una crisis que toca la gestión mundial, porque no hay ninguna institución mundial que goce de real credibilidad. El G20 no es más legítimo que el G8. Y las Naciones Unidas no logran jugar el rol previsto por su Carta.

Es verdad que esta crisis es el producto del avance de la desregulación, pero está también ligada al mismo sistema. El mensaje del FSM deberá ser aún más claro que cuando nació hace 10 años. Subrayar la necesidad de la globalización de la resistencia y de las alternativas para proponer un sistema alternativo al sistema capitalista patriarcal globalizado.

Los que se reúnen en Davos siguen por el momento con la capacidad de lanzar ofensivas contra los “de abajo”. Estos, están poco a poco superando su fragmentación –aunque con dificultades- para progresar en la dirección de ofrecer una alternativa global que es más que necesaria. Y pienso que la solución no pasa por reformar el actual sistema sino claramente contra éste."

Eric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo. Foro Social Mundial (FSM)

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lunes, 15 de septiembre de 2014

De vuelta al arte estratégico

¿Qué hacer en Podemos?




«Las revoluciones tienen su propio tiempo, acompasado por aceleraciones y ralentizaciones. Tienen también su geometría propia, en la que la línea recta se rompe en las bifurcaciones y los giros bruscos de la historia. El partido aparece entonces bajo una luz nueva. No es ya, en Lenin, el resultado de una experiencia acumulativa, ni el modesto pedagogo encargado de elevar a los proletarios desde la oscura ignorancia a las luces de la razón. Se convierte en un operador estratégico, una especie de caja de velocidades y de orientador de la lucha de clases. Como muy bien ha sentido Walter Benjamin, el tiempo estratégico de la política no es lineal de la mecánica clásica, sino un tiempo discontinuo, lleno de nudos y de vientres de acontecimientos.»

Daniel Bensaïd, ¡Los saltos! ¡Los saltos! ¡Los saltos!, La política como arte estratégico.

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Nuevamente, siempre, continuamente, ¿qué hacer?.

Tras las elecciones europeas del 25 de mayo y tras la irrupción con fuerza de Podemos en el circo romano de la política, el régimen se apresura a renovarse por arriba para que nada cambie por abajo y los de abajo intentan a trompicones recomponer ese bloque histórico hegemónico del que hablaba Gramsci para pasar a la ofensiva en el farragoso campo de batalla de las instituciones. Urge como nunca robar al régimen el poder municipal, no para caer en esa ilusión política de que el poder institucional todo lo vale, sino para cortar de raíz las redes clientelares que nacen en los ayuntamientos y que son la base de esta forma de gobierno caciquil y corrupto; también para que reivindicaciones ampliamente defendidas y apoyadas en las calles no sean continuamente bloqueadas. Necesitamos arrancar de las garras del régimen algunas victorias, desbloquear esta situación de impasse, saltar a las instituciones sin perder el pie en la movilización social, recuperar los servicios públicos para que sean efectivamente servicios y no fuentes de especulación ni de riqueza de una minoría.

Muchos análisis se han escrito sobre la irrupción de Podemos, ¿como es posible que en tan pocos meses una formación política de reciente creación aparezca con tanta fuerza y siga marcando una tendencia al alza encuesta tras encuesta?. Podríamos decir que es una mezcla de factores objetivos y subjetivos. Objetivamente vivimos una situación de crisis (estafa) y una mayoría social se empobrece a pasos agigantados mientras una minoría se hace más rica aún si cabe, lo que provoca que se busquen alternativas que se diferencien del sistema político actual que no es visto como solución, sino como problema. Subjetivamente, sobre todo tras el 15M, en el imaginario colectivo el régimen no nos representa, se viene abajo con todo sus aparatos incluidos los partidos políticos clásicos, y se han puesto sobre el tablero nuevas prácticas políticas ensayadas con éxito por las mareas, las PAHs, las marchas de la dignidad. Democracia deliberativa, asambleas, coordinadoras, espacios abiertos al debate y a la confluencia en la lucha, experiencias de democracia participativa. Podemos no representa al 15M, pero intenta recoger esta nueva forma de hacer política como un aire fresco y renovador en oposición a este caduco régimen surgido del consenso del '78.

Sin duda lo más importante: Podemos nace con vocación de ganar acabando con esta mentalidad tan derrotista de la izquierda oficialista de conformarse con las migajas que deja caer el sistema, superando ese 15% como techo electoral que hasta hace poco se veía insalvable para la izquierda transformadora. Podemos tras el 25 de mayo ha devuelto a la gente la certeza, la esperanza y la ilusión de que se puede ganar, y no solo, sino que se debe ganar. Se debe ganar construyendo hegemonía en donde lo político y lo social se interrelacionan, se complementan, se retroalimentan; respetando la autonomía de los movimientos. Huyamos de estos análisis en donde lo político y lo social van en paralelo con ritmos diferentes, como compartimentos estancos, análisis de la vieja política que nos recuerdan a construcciones como SUMA en donde la convergencia se basaba en dos mesas diferenciadas: la social para hablar de programa, y la política donde se repartían los puestos en las listas. Podemos no sería explicable sin el 15M, las mareas, las PAHs, las marchas de la dignidad y estos tres años de luchas donde se han puesto en práctica nuevas soluciones, nuevas formas de relacionarnos, nuevas prácticas políticas. Ahora solo hay una mesa, la de la hegemonía político y social (también cultural, ¿por qué no?).

En definitiva, Podemos es ya una realidad de muchas personas que apuestan por un cambio de modelo económico, político, social y cultural; surge del propio movimiento de masas que se sentía huérfano de representación, surge como herramienta para asaltar las instituciones y romper con las redes clientelares y tener servicios públicos garantizados ahora privatizados por la casta y sus amigos, para atender modestamente el sufrimiento de la gente. Los que lanzaron esta iniciativa solo vieron la oportunidad estratégica para ello.

Como el movimiento, Podemos es contradictorio; ¡benditas contradicciones que estimulan el debate y nos hacen avanzar!. Como el movimiento, Podemos es plural; por lo tanto Podemos debe ser un lugar donde se tolere la diferencia. Y como el propio movimiento, Podemos no es homogéneo, no es anticapitalista (aunque también lo es), sino que nace como una herramienta contra la austeridad. Una herramienta viva, en continua construcción, que ha conseguido tener audiencia de masas; un sueño hasta hace tan solo unos meses.

Pero no obviemos los riegos que son evidentes y en estos pocos meses de existencia tenemos algunos ejemplos. Declaraciones en público donde se afirma que el aborto no es un tema prioritario y cuando se piden explicaciones, es que los medios manipulan; que viene a ser algo así como el «han sacado mis palabras de contexto» de cualquier político común. Por otro lado, pasando por encima de las construcciones de base y los procedimientos democráticos, hay quien se postula para alcalde de Madrid aprovechando su visibilidad en los medios, ¿explicaciones?: los medios manipulan. También nos encontramos con frases como “Podemos ha hecho abdicar al rey”, como si Podemos surgiera del laboratorio de los despachos de sociología de la Complutense o cualquier otra universidad y no del propio movimiento de resistencia, y como si el movimiento de resistencia fuera enteramente Podemos. En todo caso el régimen se regenera por la presión de todo el movimiento, no solamente de Podemos que es una parte. Este tipo de afirmaciones pueden ser consideradas lógicamente como una falta de respeto hacia los demás compañeros y compañeras de lucha que no están en Podemos. Seguimos, veto de Podemos en una charla junto a Pablo Iglesias al histórico luchador antifranquista Blanco Chivite por miedo a que los grandes medios madrileños lo usen para seguir arremetiendo. Ante las quejas: disculpas; bienvenidas sean, aunque Blanco Chivite terminó por no participar en dicha charla. Para finalizar y muy importante, se nos presenta un pre borrador de principios organizativos que no cuenta ni con el consenso del “Equipo Técnico” que podría ser enmarcado directamente dentro del centralismo burocrático. Afortunadamente ya han aparecido otros borradores más democráticos, descentralizados y acordes con la idea inicial de lo que debería ser Podemos como el del compañero Echenique.

Como decía, los riegos de peteización (PT-ización, PT brasileño) de Podemos son evidentes. Nada está escrito, llegado el momento Podemos puede convertirse en una herramienta para hacer avanzar al movimiento hacia posiciones de ruptura con el régimen, o puede convertirse en un muro de contención como ha ocurrido con anterioridad en proyectos similares en tantas ocasiones y en tantos lugares alrededor del mundo (apunto, como el PT brasileño).

De nuevo, ¿qué hacer? No debemos hegemonizar Podemos, tampoco es que sea factible, depende de la conciencia de clase del movimiento en general y la correlación de fuerzas a su interno. Aún así debemos procurar que Podemos no se convierta en ese muro para el movimiento, en una opción regeneracionista que haga de opiáceo al proceso destituyente-constituyente abierto por el 15M. Democratizar, descentralizar, estimular el debate interno y ser constructores de nuevas formas de poder popular y auto-organización deberían ser las tareas, evitando las derivas laclaunianas puramente electoralistas y las ilusiones políticas de que basta con sustituir en las instituciones a los chorizos por personas decentes del movimiento.

Ante la aparición de los Ganemos, ¿qué hacer? Ser flexibles, si el Ganemos local (porque Ganemos hay de todo pelaje, ¡incluso alguno regional!) viene a aportar asambleas de barrio y agrupación popular allí donde Podemos no ha llegado, bienvenido sea. Si Ganemos viene a sustituir el debate popular y desde abajo de los círculos por reuniones de notables, convirtiendo la mesa de hegemonía político y social en la antigua mesa puramente política; gracias, pero no. Lo importante es fortalecer el movimiento de organización popular que se está dando ya en Podemos y no sustituirlo por pactos más o menos cupulares, por sopas de siglas.

En definitiva, ¿qué hacer? Procurar garantizar acompañando y a través del debate democrático que sea cuál sea la herramienta que nos dotemos para asaltar los municipios ésta respete aquello que estaba en el origen de Podemos: la unidad popular y la transformación revolucionaria de la sociedad se construye desde abajo, con la gente, y no en derivas, como apuntaba, puramente electoralistas.

Hay que operar por tanto no solo en el campo de la formación, sino también en el campo de la estrategia política revolucionaria para garantizar que los municipios se recuperan para que sean democratizados y el asalto no se convierta en una mera sustitución de concejales.

Operar como «una especie de caja de velocidades y de orientador de la lucha de clases».

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal. Activista social, participante en el Círculo Podemos Murcia y militante de Izquierda Anticapitalista.

viernes, 9 de agosto de 2013

Sociología, un peso muerto

No salgo de mi asombro, este Estado está lleno de aspirantes a Gramscis. Un sencillo artículo de Pablo Iglesias /1, que calificaría de aportación sociológica mas que marxista, ha provocado una serie de artículos en respuesta (por ejemplo el de Nega /2) que, más que un intercambio de razonamientos para dar salida a esta situación de reflujo en la que nos encontramos, parece una competición a ver quién tiene la mejor caracterización de que es la clase obrera; competición que tiene más de egolatría que de reflexión colectiva con vistas de transformación social.


Que si la clase obrera son “los de abajo”, que si la clase obrera son los padres, que si la clase obrera son los reyes magos, ¡ya está bien! Haceos a la idea, la clase obrera no existe, al menos no objetivamente. Lo único objetivo es la lucha de clases, lucha de clases que viene dada porque hay una minoría que ostenta la propiedad sobre los medios de producción y la controla en beneficio fundamentalmente propio, y una mayoría, que son los expropiados, que no tienen en su poder dichos medios para su subsistencia y necesitan vender su fuerza de trabajo para vivir, lo que provoca grandes desigualdades y la acumulación de riqueza en unas pocas manos. Ahora, para que esta mayoría se constituya en clase para sí, homogénea y organizada, va un recorrido muy largo.

La clase obrera es una construcción histórica provocada por la lucha de clases, construcción que en ciertos momentos históricos se verifica su existencia, en otros se desdibuja, es derrotada, desaparece, vuelve a aparecer divida en diferentes clases que podrían converger, etc. Es una realidad subjetiva, no viene dada, se construye en base a la concienciación sobre la lucha de clases; construcción que se ve avivada cuando esta lucha de clases se muestra sin caretas, en las crisis de hegemonía de una clase sobre el resto.

Intentar representar la clase obrera como una construcción en base solamente a causas objetivas es absurdo. Porque podríamos decir, la clase obrera son todos aquellos que cobran un salario, o todos aquellos que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para subsistir y no tienen control sobre el trabajo que desempeñan, un trabajo enajenado o alineado. Hay una escena en la película Novecento de Bernardo Bertolucci que nos saca del error de un razonamiento así. Cuando Olmo, campesino, vuelve de la guerra y conoce a Attila, el administrador contratado por el patrón, en una discusión sobre el reparto de riqueza, Attila le dice a Olmo «soy un soldado como tú […] trabajaremos juntos, yo te comprendo», sin embargo tanto Olmo como el resto de campesinas de la escena comprenden que no son la misma cosa, Attila no es clase obrera por mucho que cobre un salario. Porque la clase obrera es una construcción subjetiva, de conciencia del rol que se desempeña dentro de la lucha de clases, no solamente objetiva.


El debate no debería ser quién o no es clase obrera, sino en base a qué sectores construir dicha clase. Porque no nos engañemos, la clase obrera no se construye sola ni espontáneamente, tampoco es homogénea (al menos inicialmente) ni todos los sectores productivos y/o precarios van al unísono, hay unos sectores más avanzados y otros que van más a la zaga, incluso habrá algunos sectores que deriven a posiciones más conservadoras o reaccionarias. La tarea principal es por lo tanto organizar, homogeneizar esta fuerza, prepararla, hacerla avanzar. En palabras del propio Gramsci:

«[...] Pero la observación más importante que se puede hacer a propósito de todo análisis concreto de la correlación de fuerzas es que estos análisis no pueden ni deben ser fines en sí mismos (a menos que no se escriba un capítulo de historia del pasado) sino que sólo adquieren significado si sirven para justificar una actividad práctica, una iniciativa de voluntad. Muestran cuáles son los puntos de menor resistencia donde puede aplicarse con mayor fruto la fuerza de voluntad; sugieren las operaciones tácticas inmediatas; indican cómo se puede plantear mejor una campaña de agitación política, qué lenguaje entenderán mejor las multitudes, etc. El elemento decisivo de toda situación es la fuerza permanentemente organizada y dispuesta desde hace tiempo que se puede hacer avanzar cuando se considera que una situación es favorable (y sólo es favorable en la medida que esta fuerza existe y está llena de ardor combativo); por esto la tarea esencial es la de procurar sistemática y pacientemente formar, desarrollar, hacer cada vez más homogénea, más compacta y mas consciente de sí misma esta fuerza. [...]» /3
Una de las aportaciones más adecuadas a este debate ha sido la de la Coordinadora de Informática de CGT /4. Elaboraron una estrategia sindical para hacer crecer la conciencia de clase en el sector, un sector, como ellos muy bien destacan, con un profundo elitismo de clase; la han aplicado durante algunos años y han obtenido grandes resultados (grandes resultados en comparación al panorama general). Y ahora justamente dicen: esto nos ha funcionado a nosotros, ¿por qué no seguimos con esta línea en otros sectores? Estando en general de acuerdo con la estrategia sindical de organización desde la base independientemente del centro de trabajo al que se pertenezca, habría que preguntarse si efectivamente el sector informático es un sector clave que arrastre a otros sectores y si la estrategia utilizada es exportable teniendo en cuenta que los informáticos cuentan con la ventaja de ser de los pocos profesionales difícilmente sustituibles masivamente y en un periodo corto de tiempo, evitando así amenazas de despidos masivos ante convocatorias de huelga. También habría que cuestionar si la clase obrera debe ser organizada a partir de la realidad de los centros de trabajo, centros de trabajo que en su mayoría cuentan con pocos trabajadores (en el 2010 aproximadamente el 95% de las empresas contaban con menos de 10 trabajadores /5), y teniendo en cuenta también que existen experiencias fuera de los centros de trabajo que están funcionando, como la PAH. Este debería ser el debate; como llegar, que lenguaje usar, donde, a quienes, por donde empezar, …


Pero sin duda lo más preocupante es la falta de compromiso militante, este tic tan característico de la actual hegemonía individualista neoliberal de llevar la conciencia de clase desde la independencia y la autonomía, “desde afuera” no solamente de la propia lucha económica, incluso "desde afuera" del propio movimiento social obrero. Como decía, este Estado parece estar lleno de aspirantes a Gramscis con ciertos toques de egolatría. Déjenme aclararles algo, Gramsci siempre partió su reflexión teórica desde la más activa militancia política, desde dentro del movimiento social de la clase trabajadora y sus organizaciones; para analizar, una vez en la cárcel, la derrota que supuso el ascenso del fascismo y a partir de ahí concluir como se debería recomponer el partido y por ende la clase obrera.

El debate teórico es necesario, pero igual de necesario es la militancia política en el interior del movimiento social obrero organizado. Estas reflexiones teóricas, si se tienen al externo de las organizaciones a través de las cuales se debe construir y homogeneizar la clase trabajadora («el partido en el gran sentido histórico de esta palabra» /6), se quedan en simples postulados sociológicos. Y la sociología, como la indiferencia, es un peso muerto para la tarea revolucionaria.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ ¿Quiénes son los de abajo?, Pablo Iglesias, Público, http://blogs.publico.es/pablo-iglesias/291/quienes-son-los-de-abajo/

2/ La clase obrera hoy: canis e informáticos (Respuesta a Pablo Iglesias), Nega, Kaosenlared, http://www.kaosenlared.net/colaboradores/item/63046-la-clase-obrera-hoy-canis-e-inform%C3%A1ticos-respuesta-a-pablo-iglesias.html

3/ Extracto de “Análisis de las situaciones. Correlaciones de fuerzas”, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

4/ Quienes trabajamos en informática somos clase obrera. Aportación al debate abierto por Nega y Pablo Iglesias, Coordinadora de Informática de CGT, http://www.cgtinformatica.org/content/quienes-trabajamos-en-inform%C3%A1tica-somos-clase-obrera-aportaci%C3%B3n-al-debate-abierto-por-nega-y

5/ Demografía armonizada de empresas, Instituto Nacional de Estadística, año 2010, http://www.ine.es/jaxi/menu.do?type=pcaxis&path=%2Ft37%2Fp204&file=inebase&L=0

6/ En una ocasión, el poeta amigo de Marx, Ferdinand Freiligrath (1810 - 1876), le hizo un reproche sobre la estrechez partidaria de una organización política puntual de Inglaterra. En una carta del 29/2/1860, Marx le responde: «Yo siempre he entendido por partido, el partido en el gran sentido histórico de esta palabra».

domingo, 7 de julio de 2013

La necesidad de la movilización social y de un proyecto político de ruptura

Últimamente se han acelerado los procesos de convergencia que llaman a la unidad de la izquierda, fruto quizá de la necesidad de victorias más allá de las pequeñas victorias parciales de por ejemplo la PAH, y fruto quizá, porque no decirlo, de la urgencia de conformar un proyecto político de cara a ofrecer una alternativa al régimen surgido del “consenso” del '78 que se descompone a marchas forzadas.

Pactos de la Moncloa


Habría primero que analizar que significó el pacto del '78. El pacto del '78 fue una reforma del régimen franquista por arriba en aras de darle un aspecto más democrático que permitiera la entrada de España en la OTAN y en una incipiente Unión Europea, y que no cambiase el status quo existente, es decir, que se mantuvieran intactos los privilegios de la oligarquía que controlaba la colonia española en la época franquista. Sí, la II República Española fue ocupada militarmente por el ejército que vino del sur, y es que este país tiene todas las características de un país colonizado.

Una casta política corrupta que como prioridad tiene la defensa y el mantenimiento de los privilegios de la oligarquía financiera y empresarial de este país y extranjera, unos sindicatos oficialistas tomados por el poder neoliberal dedicados a pactar continuamente el retroceso en derechos de los trabajadores, una burguesía más corrupta y desvergonzada si cabe que se dedica a parasitar al Estado que tanto critica; gasto innecesario en grandes infraestructuras cuyos únicos beneficiados son las grandes empresas adjudicatarias (aeropuertos sin aviones, trenes sin pasajeros, autovías sin coches), servicios públicos en un proceso acelerado de descomposición y liquidación a través de privatizaciones generalizadas, industria vendida y deslocalizada, ruina agraria con la tierra concentrada en menos manos que en la España del '36, un paro insufrible, y un monocultivo particular, el ladrillo, que tuvo una fuerte inversión nacional y extranjera lo cual alimentó la burbuja que terminó por explotar, inversores que exigen ahora su devolución con intereses poniendo al Estado y a todos los trabajadores de este país como garantes de ese pago a través de la reforma del artículo 135 de la Constitución Española. En resumidas cuentas, la Monarquía Ladrillera de España.

Aeropuerto de Castellón


Los mecanismos de control también cambiaron como en un país colonizado, de la tutela y amenaza continúa del ejército en el régimen franquista se pasó al control mediante la corrupción y la deuda en el régimen “juancarlista”, añadiendo el uso de la represión de la policía y la seguridad privada en caso de que a alguno se le ocurriera levantar la voz denunciando el robo a base de preferentes y demás estafas, bajada de sueldos generalizadas a través de sucesivas reformas laborales o subida de impuestos (en su mayor parte indirectos) que repercuten sobre todo en las clases trabajadoras.

Estando en estas condiciones, algunos solamente ven urgencia en la conformación de un frente electoral que logre apartar a los gobiernos actuales en el Estado y las Comunidades Autónomas, como si un simple cambio de caras sin un programa real de ruptura y sin una fuerte movilización social y política que lo apoye pudiera revertir esta situación. Seamos serios, o se pagan deudas, deudas privadas sobre todo de bancos (e indirectamente de grandes empresas, las realmente beneficiadas de la contención de la prima de riesgo) que fueron estatizadas a base de millonarios rescates y cuyos intereses se comen actualmente un tercio de los Presupuestos Generales del Estado; o se pagan médicos, profesores, seguros sociales y pensiones.

Se hace necesario la nacionalización de los sectores estratégicos de la economía y de la banca, y sobre todo auditar públicamente la deuda y proceder al repudio y el impago de la parte que se considere ilegítima. Esto es ya en sí una ruptura no solo con el régimen “juancarlista” autóctono, sino con el capital internacional, el cuál ha demostrado sobradamente a lo largo de la historia cual es su reacción ante este tipo de políticas alternativas:
  • España 1936 - 1939: El Frente Popular gana las elecciones el 16 de febrero de 1936. Entre otras reformas, procede a la reforma agraria en un país en donde la tierra estaba la mayor parte concentrada en las manos de grandes terratenientes y de la Iglesia. Ese mismo año se produce un golpe de Estado que desemboca en una guerra civil en donde la II República se ve sola sin el apoyo de las naciones occidentales y con el resultado sobradamente conocido.
  • Chile 1970 - 1973: Salvador Allende llega al poder tras unas reñidas elecciones en 1970 apoyado por la Unidad Popular. Empezó a llevar a cabo una serie de reformas para mejorar las condiciones de vida del pueblo chileno; estatización de los sectores clave de la economía, nacionalización del cobre y aceleración de la reforma agraria. En 1972 da un discurso en la ONU denunciando las prácticas mafiosas de las grandes compañías transnacionales. En 1973 se produce un golpe de Estado con Pinochet a la cabeza, financiado por EEUU en el marco de la operación Condor, que acabó con el gobierno y la vida de Allende.
  • Burkina Faso 1983 – 1987: Thomas Sankara toma el poder a través de un golpe de Estado en 1983. A pesar de ser un militar que tomó el poder a través de un golpe de Estado, siempre puso por delante el bienestar de la población de Burkina Faso. Nacionalizó tierras, estatizó los minerales, inició campañas de inmunización y alfabetización, prohibió la ablación y se enfrentó a la dictadura de la deuda. En julio de 1987 pronunció un discurso en el marco de la Conferencia de la Unión Africana en el que llamó al repudio de la deuda del continente africano. Meses más tarde se produjo un golpe de Estado y Thomas Sankara fue asesinado.
  • Venezuela 2002. Tras la aprobación de una serie de leyes en las que se incluía el reparto de la tierra que todavía mantenían los grandes latifundistas venezolanos, el gobierno constitucional de Hugo Chávez sufre un golpe de Estado por parte de algunos militares, la oposición civil y con sospechas verosímiles de intervención de EEUU y en parte, de España. El golpe fracasó, aún así continúa, y más aún tras la muerte de Chávez y la elección de Nicolás Maduro como presidente, el acoso y manipulación continuada de los grandes medios de comunicación internacionales, además de intentos de desestabilización del país por parte de la oposición.
  • Honduras 2009. El 28 de junio de 2009 el gobierno constitucional de Manual Zelaya sufre un golpe de Estado con la excusa de estar promoviendo una referéndum para perpetuarse en el poder y con, una vez más, sospechas más que razonables de la intervención del embajador de EEUU en la zona. En realidad el referéndum no era tal, sino una consulta popular gestionada por el Instituto Nacional de Estadística para conocer la opinión de la población respecto a la necesidad de abrir un proceso constituyente que permitiera modificar la Constitución, Constitución que fue instaurada por la última dictadura militar y que protege los privilegios de la oligarquía hondureña.
Thomas Sankara


Algunos, ignorando por completo el proceso histórico de la involución neoliberal que nos ha traído hasta aquí, ignorando el análisis razonado del momento actual e ignorando las lecciones que nos da la historia, pretenden plantear la respuesta solamente en torno a un frente electoralista y haciéndonos creer que solamente con la honradez y pequeñas reformas se puede cambiar el estado de las cosas. Como decía, o se paga la deuda que condena a este país a la miseria y al expolio o se produce una ruptura con el capital nacional e internacional con la negación de su pago. No hay más. ¿Reforma o revolución? Permítanme que les diga, tras los últimos disturbios en los países escandinavos y la riada de personas bajando de las favelas portando banderas del Che en Brasil, «al progresismo se le acaban las coartadas» /1.

La movilización social continuada y organizada es fundamental para un proceso de cambio de largo recorrido, y para ello hay que contar con aquellos que la están organizando en la actualidad, el sindicalismo alternativo y los movimientos sociales de diferente índole, aunque la lucha de estos por si solos no sea suficiente. El movimiento social actúa parcialmente centrado en una realidad concreta, y por lo tanto, es reformista tanto en cuanto no plantea una lucha de poder, de contrapoder, sino que plantea la reforma de una cuestión concreta al poder del que presupone su existencia. Ojo, no se está planteando que los movimientos sociales no abran pequeñas rupturas dentro del sistema y sean útiles dentro de sus límites, un ejemplo claro es la PAH que ha ido a incidir de lleno contra la ideología dominante de la propiedad privada capitalista para reivindicar su uso social; sino que su parcialidad y su duración determinada no permiten plantear la cuestión de la formación de un contrapoder, de una nueva hegemonía cultural y política. La clave estriba en que desde la autonomía de sus asambleas y de sus acciones converjan a un nivel más general con la izquierda política y social en torno a un programa de ruptura que homogeneice la lucha y defina unos objetivos comunes de contrapoder, construidos abierta y democráticamente.



La clase dirigente ha perdido ya toda legitimidad, ya no tienen el consenso social para seguir adelante con su política de involución histórica neoliberal y la imponen por la fuerza. En un momento así podría llegarse a una situación de impasse, esto es, a una situación en el que la clase dirigente no pudiendo gobernar tampoco se ha verificado el bloque contra hegemónico que pueda tomar el poder; lo que podría provocar el surgimiento de una solución «cesarista» /2, siendo los gobiernos de coalición un momento inicial de esta solución. El desarrollo del «cesarismo» a esta situación de «equilibrio catastrófico» es difícil de predecir y su carácter, si progresista o regresivo, sería todo una incógnita que debería verificarse en el desarrollo concreto del mismo.

En definitiva, las preguntas que se nos plantean son, ¿reforma o revolución?, convenciéndonos que la revolución necesita de la lucha coordinada, organizada y en torno a un proyecto político de ruptura que la homogeneice, y teniendo en cuenta también que la batalla hay que darla en diferentes frentes: social, cultural, político, sindical y electoral; y una segunda cuestión, ¿nos permitimos el lujo de esperar a ver como se despeja la incógnita del «cesarismo» o nos decidimos definitivamente a crear el proyecto político que sea la herramienta de afirmación de este nuevo poder?


Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ Al progresismo se le acaban las coartadas, Jorge López Ave, insurgente.org, http://www.insurgente.org/index.php/mas-noticias/ultimas-noticias/item/6190-al-progresismo-se-le-acaban-las-cohartadas 

2/ El cesarismo, El Príncipe Moderno, Antonio Gramsci.

domingo, 24 de febrero de 2013

La violencia en la educación y la ideología conservadora de individualización de sus causas

Publicado en Kaosenlared.net

«Al menor que quemó el pelo a su profesora deberían darle una paliza que no dejase marcas» /1. De esta guisa se expresó el psiquiatra José Miguel Gaona en televisión, el cuál ha sido director de la revista «Educar bien. Niños» (¿?) y asesor técnico del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, a propósito de la noticia de un menor de 16 años que intentó (no llegó a ocurrir gracias a la intervención del resto de compañeros y compañeras) quemar el pelo a su profesora en un instituto de Barbate /2.




Este tipo de noticias suelen tener gran repercusión en la caverna mediática, donde son ampliamente analizadas y debatidas. Las conclusiones habitualmente hacen referencia a que en un país democrático y de igualdad de oportunidades (siendo muy generosos), que un adolescente actúe de forma violenta en el ámbito escolar es solo culpa del adolescente o como mucho de unos padres que no han sabido educarlo adecuadamente; llevando el debate a un plano moral, muy característico de ideologías conservadoras. ¡Qué hipocresía!, los mismos que machacan al funcionariado llamándoles gandules y aplaudiendo cuando recortan su salario, se convierten en los adalides de la defensa de la integridad física del profesorado y de su autoridad. Por cierto, tema éste recurrente, el de la autoridad del profesorado, en los sindicatos más conservadores de la enseñanza.

Es preocupante también la existencia de ciertas expresiones de uso más o menos habitual como «un par de hostias a tiempo» que hacen referencia a castigos preventivos. Los castigos preventivos y pegar sin dejar marcas son ampliamente usados en sociedades machistas contra las mujeres, y dan a entender que nuestra sociedad, a pesar de todo, no ha logrado extirpar este tipo de creencias y prácticas del ideario popular, como demuestra, por otra parte, la lacra de la violencia de género.



Partiendo del hecho que la actuación del adolescente en cuestión es reprobable y merece un castigo por ello, y no queriendo quitar la culpa que éste tiene, entendiendo también que el profesorado poco puede hacer con casos de este tipo ni tiene herramientas para ello; sería conveniente analizar las causas de la violencia en la educación desde un punto de vista más global, para lograr entender que factores desencadenan estas actitudes. La pregunta sería, ¿qué ha ocurrido para qué un chico de 16 años quisiera quemar el pelo de su profesora?

Según el artículo publicado por José Emilio Palomero Pescador y María Rosario Fernandez Domínguez en la Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado en 2001 /3, hay numerosas causas y factores condicionantes de las conductas violentas en la escuela y fuera de ella, sin perder de vista que vivimos en una sociedad que rezuma violencia y agresividad.
«De un lado, la agresividad puede ser la expresión de factores relativamente independientes de la escuela, como los problemas personales, los trastornos de relación, la influencia del grupo de amigos o la familia. De otro, podemos decir que la conducta agresiva de los niños está condicionada por la estructura escolar y sus métodos pedagógicos, así como por todo un conjunto de factores políticos, económicos y sociales. En la mayor parte de los casos, intervienen todos o varios de estos factores, pues las interacciones y las relaciones interpersonales sólo pueden entenderse contemplando de una forma global las condiciones sociales e institucionales en que se producen, siendo por otra parte las personas quienes intervienen con sus interaccciones en la configuración de los sistemas e instituciones sociales. En definitiva, existe un estrecho lazo entre problemas sociales, familiares, escolares y personales en el origen de la violencia escolar.»
Dejando a un lado problemas de tipo patológico infantil que pueden ser tratados adecuadamente si somos capaces de detectarlos (trastornos por déficit de atención e hiperactividad, depresión, stress, ...); las causas de tipo individual, familiar, social o del propio entorno escolar están estrechamente relacionadas en general con el tipo de sociedad en la que vivimos, la escala de valores de la misma, problemas socio - económicos de desempleo, pobreza y exclusión social e incluso del sistema pedagógico heredado del sistema prusiano (despotismo ilustrado) basado en una fuerte división de clases y castas.

Podemos observar también como estos factores socio - económicos (y culturales) son determinantes en la incidencia del fracaso escolar, conclusión que se desprende del siguiente gráfico extraído del artículo de 2007 de José Saturnino Martínez García, del Departamento de Sociología de la Universidad de La Laguna, titulado Fracaso escolar, clase social y política educativa /4.





Cabría analizar también si los problemas de desigualdad y el tipo de sociedad son importantes a la hora de la incidencia de la violencia en la escuelas. Según el Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) sobre violencia en las escuelas en América Latina elaborado por la UNESCO de 2005 a 2009 /5, países con mayores desigualdades sociales, como Argentina, Ecuador, República Dominicana, tienen mayor incidencia de violencia física en las escuelas; sin embargo, Cuba, con un sistema educativo público y universal y con una sociedad con menos desigualdades aparece en el extremo opuesto. Obviamente, y como se ha expuesto con anterioridad, las desigualdades sociales y económicas son solamente algunos de los factores que afectan a la violencia en las escuelas, pero de forma general parecen tener un peso importante dentro de este grupo de factores y causas.

Todos estos datos son obviados por la caverna mediática que se preocupan más de lanzar mensajes que van a incidir sobre los sentimientos más primarios del ser humano: el chico se merece una paliza (con el detalle de no dejar marcas). Llegados a este punto y retomando la idea inicial del artículo, ¿la individualización de las causas (en este y otros aspectos de la sociedad) llevándolas a un plano moral es una forma de poder hegemónico conservador?, ¿con qué propósito?. Preguntado por esto mismo en una entrevista publicada en la edición digital del periódico Diagonal /6, el joven periodista Owen Jones, autor de “Chavs. La demonización de la clase obrera”, responde: «El término [chav] es un síntoma del intento de convertir problemas sociales, como la pobreza y el desempleo [o la violencia escolar], en fallos individuales. Es muy útil para el capitalismo, cierra el apartado de críticas al sistema sobre la base de que lo que hay que combatir son las faltas de cada uno, que se muestran como únicas causas.».




Llevar la problemática de la violencia en la escuelas a un debate moral e individualizarlo es muy característico de ideólogos conservadores y es en cierta manera hegemónico en nuestra sociedad: cierra el apartado a cualquier crítica al sistema político, social, económico y pedagógico; que en parte es causa de esta misma violencia como hemos visto. Abrir un debate profundo sobre la violencia en la escuelas debe llevar consigo un debate sobre el sistema pedagógico, las desigualdades sociales y lo valores asociados a una sociedad capitalista de consumo y competitividad.

Pedro Luis López Sánchez, @estrateglobal

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1/ «Al menor que quemó el pelo a su profesora deberían darle una paliza que no dejase marcas», ABC.es, http://www.abc.es/sociedad/20130221/abci-psiquiatra-gaona-paliza-201302211234.html

2/ Un adolescente intenta quemar el pelo a su profesora en un instituto de Barbate, Antena 3, http://www.antena3.com/noticias/sociedad/adolescente-intenta-quemar-pelo-profesora-instituto-barbate_2013022100049.html

3/ La violencia escolar: Un punto de vista global, José Emilio Palomero Pescador y María Rosario Fernandez Domínguez, 2001, Revista Interuniversitaria de Formación del Profesorado, 41, 19-38, http://www.aufop.com/aufop/uploaded_files/articulos/1247352775.pdf

4/ Fracaso escolar, clase social y política educativa, José Saturnino Martínez García, Viejo Topo (ISSN 0210-2706), no 238 pp: 44-49, noviembre 2007, http://josamaga.webs.ull.es/fracaso-escolar-VT.pdf

5/ UNESCO alerta sobre la violencia entre estudiantes de América Latina, Segundo Estudio Regional Comparativo y Explicativo (SERCE) elaborado por la Unesco de 2005 a 2009, http://www.crefal.edu.mx/crefal2012/index.php?option=com_content&id=386

6/ “Los Gobiernos ingleses han creado un vertedero social”, Periódico Diagonal, http://www.diagonalperiodico.net/culturas/gobierno-creo-vertedero-social.html